2026-02-26

Habrá festejo en La Cumbre

La junta vecinal formalizará la asunción de nuevas autoridades en coincidencia con su cumpleaños número cuarenta: “De a poco, vamos recuperando la identidad que el barrio había perdido”.

El barrio La Cumbre, por estos días, está de festejo. Aprovechando la conformación de una nueva comisión directiva de la junta vecinal, en concordancia con el recuerdo de la primera vez que, cuarenta años atrás, funcionó una agrupación representativa en el lugar, el viernes 6 de marzo, a las 18, se realizará un acto en Los Andes 1167.

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“Se cumplen cuarenta años de la formación de la primera junta vecinal, y justo coincide con el acto proclama de la asunción del nuevo presidente, José Lamas”, explica quien el año pasado estuvo a cargo interinamente de la entidad barrial y ahora ha sido escogida tesorera, María Belén Vier, para luego señalar que, cuando ella se hizo cargo temporalmente, la institución se encontraba acéfala desde hacía tiempo.

“En 2025 hubo una rotura de caños en la calle Puyehue y permanecimos una semana sin agua. Como vecinos autoconvocados, comenzamos a reunirnos y nos dimos cuenta de que muchos de los reclamos había que hacerlos a través de una junta vecinal, por lo cual, junto al Municipio, se hizo una comisión provisoria”, apunta, al referirse a la vuelta a la actividad de la entidad.

Plaza barrial (foto: Facundo Pardo).

De tal manera, tras aquel interinato, ahora se conformó una comisión oficial y, curiosamente ­—o no tanto, si se tiene en cuenta el sentimiento de arraigo que los acompaña—, José, el nuevo presidente, es hijo de Ilifonso Toledo Lamas, quien fue vicepresidente de la primera junta vecinal.

María y José, al desandar la historia, señalan que, en realidad, los orígenes barriales se remontan a más de setenta y cinco años. “El barrio se llamaba Los Chilenos, y también estaba Belgrano Sur”, dice ella, precisando que luego se unificaron y se formó La Cumbre. “Por eso, en la zona norte hay calles denominadas con referencias a Chile, como Osorno, y en el polo opuesto hay nombres como Miramar, Tandil, Necochea…”, suma, y añade: “Queremos hacerle un homenaje al barrio, que, por estatuto, cumple cuatro décadas el 2 de marzo”.

Una imagen añeja de pobladores de La Cumbre (foto gentileza).

“El lugar se mantuvo en estado de abandono durante muchos años y, gracias a Dios, pudimos comenzar a reflotarlo; estamos desarrollando lindos proyectos”, manifiesta la actual tesorera, y destaca el esfuerzo: “Hemos trabajado sin fondos. Recién en diciembre del año pasado los vecinos definieron una cuota de seis mil pesos. Así que, al principio, tuvimos que poner plata de nuestros bolsillos. Fue un trabajo duro”.

“Hay muchas cosas por hacer. Los vecinos ahora están contentos de que ahora haya gente que quiera dirigir. Estamos gestionando varias cosas, desde cámaras a pavimento, pasando por la situación del reservorio de agua”, expone.

Una foto de tiempos pasados (imagen gentileza).

José, en tanto, dice: “Las principales necesidades del barrio, en la actualidad, tienen que ver con el asfalto, cordón cuneta para limitar las veredas, la limpieza… Hemos sacado mugre que tenía treinta años, había basura que se podía ver desde Google Maps”.

Igualmente, aclara que en varios temas se ha avanzado. En tal sentido, por ejemplo, sostiene que en cuestiones de seguridad se ha mejorado, al igual que en temáticas vinculadas a la velocidad que toman los vehículos en ese espacio de la ciudad.

La Cumbre en blanco y negro (imagen gentileza).

Así, al centrarse en los robos que hasta no hace mucho abundaban, el presidente de la junta asegura que han disminuido drásticamente. En tal sentido, María Belén informa que se generaron “grupos de vigilancia vecinal sectorizados”, y agrega: “Los mismos vecinos se cuidan entre sí”. A eso, suma que se añadieron recorridos policiales. De tal forma, con José indican que el diálogo con la Comisaría 28 es muy bueno. “Vienen cada vez que se lo solicita”, recalcan. A todo ello, agregan que están por arribar varias cámaras que complementarán la vigilancia.

En lo que hace a la problemática de la velocidad vehicular, José afirma que la cuestión se corrigió bastante gracias a la implementación de lomas de burro. “Antes, usaban el barrio como una autopista”, afirma el presidente de la junta vecinal.

Postal barrial (foto: Facundo Pardo).

Ambos, por otra parte, remarcan que el barrio también tiene relevancia para los visitantes que llegan a la localidad, ya que el “trencito” turístico que sale desde el centro barilochense llega hasta esa zona.  “Tenemos una vista privilegiada, y hacen ocho viajes diarios”, indica María Belén. “El 'trencito' atraviesa el corazón de La Cumbre”, apunta, por su parte, José, deslizando que, para incentivar ese factor turístico, existe “un proyecto de embellecimiento”.

Más allá de las intenciones por mejorar el barrio, los vecinos más antiguos aún evocan los tiempos donde el acceso principal era un camino de tierra que llevaba al antiguo aserradero Capraro, ubicado en la zona donde hoy se encuentra La Paz Oeste. “En aquellos tiempos/ juntábamos leña,/ mis padres, hermanos,/ vecinos y yo./ Qué lindo aquel tiempo/ sentirse tan libre,/ para ir donde quiera/ sin ningún temor”, dice una canción del poeta y músico Abel Almendra, recordando épocas añejas. “Se podía jugar afuera. Los vecinos más antiguos hablan de la hermandad que había”, aprecia María Belén, contraponiendo: “Ahora somos muchísimos, no todas las personas se conocen entre sí... Las cosas han cambiado mucho”. En tal sentido, expone que, en el presente, viven en el barrio aproximadamente dos mil quinientas personas. “Quizá más, por la zona comercial de Pasaje Gutiérrez”, aclara.

Recuerdos de otras épocas... (imagen gentileza).

Aun teniendo en cuenta el aumento poblacional y los cambios que han llegado con el paso del tiempo, María Belén sostiene que la intención es volver a las raíces culturales que marcaron la vida en ese sector de Bariloche: “De a poco, vamos recuperando la identidad que el barrio había perdido”, expresa.

María Belén y José afirman que aman el barrio, lo que los moviliza a trabajar desde la junta vecinal (imagen gentileza).

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