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La Mona Jiménez paró su show por un preocupante problema de salud: cómo está ahora
La euforia dominaba el predio hasta que algo cambió sobre el escenario. En medio de su presentación en el Complejo Forja, La Mona Jiménez levantó la mano y frenó la música. El calor se había vuelto insoportable y el cantante sintió que le faltaba el aire, una señal que lo obligó a tomar una decisión inmediata frente a miles de personas.
La Mona Jiménez regresaba a los bailes cordobeses con entradas agotadas y un clima festivo que acompañaba cada clásico. Sin embargo, la temperatura dentro del recinto comenzó a sentirse pesada, especialmente arriba del escenario, donde las luces y la multitud potenciaban la sensación térmica. Fue en ese contexto cuando el artista pidió detener todo.
“Chicos, yo paro cinco minutos antes que me caiga. Y poneme la silla. Voy a sentarme. Voy a parar cinco minutos. Vamos a cambiar el aire. Esto es impresionante. Acá arriba... yo me quedo sin aire, bol… Está faltando un oxígeno acá arriba”, expresó La Mona Jiménez, visiblemente agitado pero lúcido, mientras el público reaccionaba entre aplausos y preocupación.
El pedido fue claro y directo. “Paramos cinco minutos, ¿está bien? Tomamos agua, cargamos y volvemos”, agregó desde el escenario, dejando en evidencia que se trataba de una medida preventiva. No hubo dramatización, sino un gesto de cuidado en medio de un clima sofocante que afectaba tanto a la banda como a los asistentes.
Tras hidratarse y recuperar el ritmo respiratorio, La Mona Jiménez reorganizó el esquema habitual del espectáculo para evitar una nueva situación similar. “En vez de hacer una pausa de 30 minutos vamos a hacer dos de 15”, anunció, adaptando la dinámica del show a las condiciones extremas de temperatura que se vivían en el interior del predio.
Los videos del momento circularon rápidamente en redes sociales y generaron inquietud entre los fanáticos. La imagen del ídolo del cuarteto pidiendo una silla y aire encendió alertas, sobre todo por su historia reciente de salud. Sin embargo, con el correr de las horas se confirmó que todo respondió al calor acumulado.
Finalmente, el recital continuó sin mayores sobresaltos y La Mona Jiménez pudo completar la noche ante un público que lo acompañó con ovación constante. El episodio dejó una escena de vulnerabilidad poco habitual, pero también mostró a un artista que, incluso en plena fiesta, supo escuchar a su cuerpo antes de que el susto fuera mayor.