INESPERADO
El polémico inicio del matrimonio de Soledad Pastorutti: “Él se había ido a vivir con su novia, pero…”
El recuerdo apareció en medio de una charla distendida y volvió a encender preguntas sobre su vida privada. Soledad Pastorutti repasó el origen de su historia con Jeremías Audoglio y dejó en claro que el comienzo no estuvo exento de miradas incómodas.
Durante una entrevista con Julio Leiva en El Buscador (HISPA), Soledad Pastorutti reconstruyó ese momento inicial con detalles que hasta ahora había mencionado pocas veces. La cantante explicó que el acercamiento ocurrió cuando compartían un grupo de amigos ligado al secundario nocturno y que la situación sentimental de él generaba un escenario delicado.
En ese contexto, Jeremías Audoglio atravesaba el final de una relación extensa y, según relató la propia artista, ya tenía planes de convivencia con su entonces pareja. La revelación instaló un matiz que, leído con los códigos actuales, suele despertar cuestionamientos sobre los límites entre historias que se superponen.
“Nos enamoramos”, explicó Soledad Pastorutti al recordar el clima de ese tiempo, aunque inmediatamente marcó la línea que decidió sostener desde el principio para no avanzar mientras el vínculo anterior seguía vigente.
La cantante fue más tajante al describir la conversación que mantuvieron cuando la situación empezó a definirse. “Yo dije: 'O ella o yo'. En ningún caso metí la pata”, sostuvo, enfatizando que necesitaba que la etapa previa estuviera cerrada antes de dar cualquier paso.
Recién después de ese corte, ambos se permitieron profundizar lo que sentían y empezar una relación formal. Con apenas 18 años y una agenda artística que ya condicionaba su vida social, Soledad Pastorutti señaló que ese proceso se dio de manera gradual y dentro de un entorno compartido.
Con el tiempo, la dinámica que nació entre dudas externas terminó consolidándose en un esquema de compañerismo cotidiano. Jeremías Audoglio se integró también al trabajo de la artista, ocupando un rol activo durante giras y presentaciones, mientras el vínculo personal avanzaba hacia una convivencia estable.
Hoy, tras décadas juntos, matrimonio e hijas en común, Soledad Pastorutti mira aquel inicio como una etapa que exigió definiciones tempranas y códigos claros. Esa base, según dejó entrever, fue el punto de partida de una relación que atravesó cambios de contexto sin alterar el acuerdo inicial.