VIDA DISTINTA
Quién es Ezequiel, el hermano poco conocido de Maxi López: con quién se casó y a qué se dedica
El apellido Maxi López volvió a circular con fuerza en los últimos meses y, con ese renovado interés, empezaron a aparecer historias menos conocidas de su entorno familiar. Entre ellas, la de su hermano Ezequiel López, una figura que siempre eligió moverse lejos de la exposición y construir su propio camino, sin atajos ni reflectores.
A diferencia del recorrido público de Maxi López, ligado al fútbol y a los medios, Ezequiel tomó una dirección completamente distinta. Desde hace años vive en Europa, donde desarrolló una rutina enfocada en el bienestar, el trabajo y la intimidad. Su vida cotidiana transcurre lejos de la Argentina y también lejos de cualquier intento de capitalizar la fama ajena.
El eje de su presente profesional está en la cosmetología. Ezequiel López se formó de manera sostenida y hoy se desempeña como especialista en el cuidado de la piel, con una mirada que combina técnica, estética y salud. Su trabajo está orientado a tratamientos faciales y corporales, un rubro en el que logró posicionarse gracias a la constancia y al perfil serio que mantiene en cada proyecto.
En redes sociales, su presencia acompaña esa lógica. No hay guiños al espectáculo ni referencias al mundo del fútbol. El contenido está centrado casi exclusivamente en su profesión, en consejos, procedimientos y resultados, lo que refuerza una identidad construida desde el oficio y no desde el apellido.
En el plano personal, Ezequiel López está casado con Ray Valles Revilla, médico con quien comparte su vida en Europa desde hace varios años. La relación se consolidó lejos del ruido mediático y se apoya en una dinámica tranquila, con prioridades claras y un entorno cuidado. La distancia geográfica no implicó un quiebre familiar, sino una reorganización.
El vínculo con Maxi López se mantiene cercano y sin tensiones. A pesar de los caminos diferentes, ambos sostienen una relación fluida, acompañada también por Daniela Christiansson, pareja del exfutbolista. En ese círculo íntimo, Ezequiel es valorado por su bajo perfil y por una sensibilidad que aparece en distintos aspectos de su vida.
De hecho, dentro de la familia hay una faceta poco conocida que suele sorprender: la cocina. Quienes lo rodean destacan su dedicación y creatividad puertas adentro, una inclinación que suma otra capa a su personalidad y refuerza la idea de un recorrido propio. Así, Ezequiel López demuestra que se puede llevar un apellido famoso sin vivir a su sombra, eligiendo una vida coherente con lo que se es y lo que se quiere.