ENORME GESTO
Julián Weich expuso cómo ayudó su hijo Momo "el hippie" a combatir los los incendios en la Patagonia
Lejos de los estudios de televisión y de cualquier exposición mediática, Julián Weich quedó en el centro de la conversación por un motivo inesperado. Esta vez no fue por su carrera ni por un proyecto propio, sino por el accionar de su hijo Jerónimo Momo Weich, quien decidió involucrarse de manera directa en los incendios que afectaron a la Patagonia.
El joven, conocido en redes como “el hippie” de la familia, eligió un camino muy distinto al de su padre. Vive alejado de la ciudad, mantiene un perfil bajo y suele compartir una rutina vinculada a la naturaleza. Ese vínculo fue el que, frente a la emergencia ambiental, lo llevó a dar un paso más y sumarse a tareas de ayuda en las zonas afectadas por el fuego.
La participación de Momo no tuvo anuncios previos ni intención de viralizarse. Según contó Weich, su hijo viajó para colaborar en el terreno, acompañando a brigadistas y a personas damnificadas, con el objetivo de aportar desde el lugar que podía. Recién después, el propio Julián decidió compartir parte de esa experiencia.
Fue a través de sus redes sociales que el conductor mostró imágenes del joven en plena tarea y explicó, con orgullo, el rol que estaba cumpliendo. “El hippie con Osde Jerónimo Weich ahora es brigadista con Osde. ¡Desde Córdoba a Epuyén!”, escribió, dejando ver la mezcla de humor y admiración con la que habló de su hijo.
El gesto no pasó inadvertido. En los comentarios, compañeros de Momo y cuentas vinculadas a las brigadas destacaron su compromiso y su actitud solidaria. “No solo es brigadista, es un ser increíble, parece que ha heredado tu don por las causas nobles. Estamos felices de tenerlo en nuestra familia”, expresaron desde una de las organizaciones que trabajan en la zona.
Más allá de los mensajes de apoyo, el propio Weich remarcó que su hijo actuó siempre desde la discreción, sin buscar reconocimiento. Su participación se dio en un contexto crítico, con miles de hectáreas afectadas y comunidades enteras atravesadas por la emergencia, donde cada mano resulta clave.
El relato del conductor puso el foco en ese costado menos visible de la tragedia: personas que, sin cámaras ni micrófonos, deciden involucrarse y ayudar. En este caso, fue el accionar de su propio hijo el que lo llevó a hablar públicamente del tema.
Así, Julián Weich no solo expuso el trabajo que Momo realizó en la Patagonia, sino que también dejó en claro el orgullo que siente por una elección de vida marcada por la solidaridad. Un gesto silencioso, lejos del ruido mediático, que terminó saliendo a la luz por su fuerza simbólica en medio de una situación límite.