2026-01-21

SE RADICÓ PARA ESTUDIAR MÚSICA Y AHORA RESPIRA INQUIETUD

Sensaciones de un joven barilochense desde Dinamarca: “una guerra se siente posible”

No solo por las “amenazas megalomaníacas” del estadounidense, sino también por la presencia rusa en el Mar Báltico. Iván Sánchez Bengtsson estudió en Cofradía y se recibió de violinista en Copenhague. Compartió impresiones con El Cordillerano.

Aunque por el momento apenas si superan los 100 efectivos, Dinamarca se convirtió en el primer país occidental de Europa que despliega fuerzas militares para enfrentar a Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial. Y en la capital danesa hay un joven de Bariloche que observa con el ceño fruncido los acontecimientos: si bien el foco del conflicto está en la lejana Groenlandia, es imposible que Iván Sánchez Bengtsson pueda permanecer ajeno al enrarecimiento de la atmósfera. Los permanentes dislates del presidente estadounidense hacen mella en la cotidianeidad de Copenhague, donde el músico oriundo de esta ciudad reside desde sus 18 años.

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“Personalmente, en el día a día no es algo de lo que haya hablado mucho, aunque me parece que hubo un cambio de paradigma después de lo que pasó en Venezuela”, le dijo el violinista a El Cordillerano, océano y miles de kilómetros mediante. “Con la única persona con la que tuve una larga conversación sobre el tema fue con mi compañera de piso. Hablamos un poco del miedo que generan las amenazas megalomaníacas de Trump y la incertidumbre de lo que puede pasar”, admitió.

Si bien “Dinamarca y Copenhague particularmente pueden sentirse como una burbuja envuelta en privilegio, desde la arremetida de Rusia a Ucrania una guerra más se siente mucho más cercana o posible”, concedió Iván. Recordó que “Rusia también ha accionado misiones navales en el Báltico durante los últimos años”, mar cuyas aguas bañan costas dinamarquesas. “De alguna forma, se siente como si dos muros amenazaran con aplastarlo a uno”. Tropas a las órdenes de Valdimir Putin cruzaron la frontera ucraniana en 2022.

No es que la Argentina sea un prado de margaritas, pero la coyuntura internacional puede resultar descorazonadora para nuestro interlocutor, que se radicó en el país nórdico por cuestiones familiares y musicales. “Mi mamá (Astrid Bengtsson) me llevaba a conciertos y había empezado clases de Iniciación Musical, pero yo quería tocar un instrumento. Le pedí que me comprara un violín y después de un tiempo, cuando vio que no era un capricho, me lo compraron para un cumpleaños y ahí empecé”.

Por entonces, Iván contaba con 7 u 8 años. Dio sus primeros pasos musicales “con Mariano Videla y Camila Bendersy. A mis 15 años entré a la Orquesta Juvenil de Cuerdas Cofradía, con la dirección de Kyoko Kurokawa y Diego Díaz. También empecé los cursos de verano de (la Asociación) Siete Lagos y eso ya me dio una dirección de lo que, por ahí, podía hacer”, recapituló el músico.

Asimilar la cultura

“Dinamarca se dio por un tema de ciudadanía: mi mamá es de familia danesa/sueca, entonces heredé ciudadanía y pasaporte”, compartió. “Hay una ley que dice que los daneses nacidos fuera de Dinamarca tienen que asimilarse a la cultura antes de los 22 años, entonces, a los 18 me vine, estudié el idioma y empecé a trabajar”, evocó. “Acá (Copenhague) hay un primo de mi mamá con toda su familia, que junto con su esposa se han convertido en mis padres adoptivos o postizos”, celebró.

Iván en su concierto de graduación.

Después de un período que podría denominarse de aclimatación, “empecé en un programa de música, una especie de pre conservatorio de la comuna de Copenhague, que duraba tres años”, comentó Iván. “Hice dos y al tercer año, entré al Conservatorio Real Danés, siempre acá en Copenhague. Hice toda mi carrera de grado, que son tres años”. Demostradísimo: aquel violín no era capricho de la infancia.

No obstante, “en mi vida actual no hay mucha música, estoy trabajando a tiempo completo en una tienda de ropa y decidí hacerlo porque necesitaba una pausa en el conservatorio y también del instrumento”, compartió. “Sigo tocando particularmente y en algunos proyectos, pero por el momento no estoy en ninguna orquesta. En septiembre voy a empezar la Maestría, también en el Conservatorio Real de Dinamarca, con la idea de hacer un intercambio o una segunda Maestría en algún otro país, porque siento que salir un poco de Dinamarca también estaría bueno”, consideró.

Sucede que, en términos de música académica, “la escena en Europa está muy conectada y entonces, es fácil moverse”. Además, “lo que tiene el Conservatorio es que tiene una vida social bastante buena, porque hay otros que son bastante duros en lo social por el tema de las comparaciones y las presiones, pero en este la vida social está bastante bien”, resaltó. “El nivel es bueno y los profesores son muy buenos. Hay muchas conexiones y recursos”.

Sin embargo, en todos lados se cuecen habas. Aunque en términos europeos, “la recesión se va sintiendo y durante mis estudios hubo algunos vaivenes: reducción de clases o acortamiento de semestres y eso se nota en la calidad de la educación”, evaluó el joven músico. “Mi profesor actual en Dinamarca es Asbjørn Nørgaard, el violista del Cuarteto Danés, una formación que ha ganado mucha fama en los últimos años”, compartió nuestro exvecino.

Entre que El Cordillerano lo contactó y la redacción de esta nota, se produjo el pequeño despliegue de tropas dinamarquesas en su posesión colonial y Donald Trump difundió una imagen en la que IA mediante, aparece sobre una superficie pedregosa y helada en la que clava una bandera estadounidense. En la misma recreación, un cartel señala que aquellas latitudes son posesión de su país a partir de 2026.

En el Conservatorio Real también hay ajuste.

El tema tiene sus ribetes. “Me parece que a los daneses les cuesta hablar del tema, ya que Groenlandia fue y se podría argumentar que sigue siendo, una colonia de ellos, por lo que caer en cánones colonialistas del tipo civilización o barbarie hace que muchos se abstengan de dar su opinión, más allá de la preocupación por una guerra”, compartió Iván.

“Muchos daneses dicen que para los groenlandeses es beneficioso estar relacionados con Dinamarca, ya que, de lo contrario, Groenlandia no tendría la infraestructura o el dinero que Dinamarca le puede brindar. A mí, en lo personal, me parece más una idea colonialista que busca justificar las acciones y delitos que han cometido contra el pueblo inuit”, el indígena originario de la inmensa isla nórdica. Que la próxima vez que hablemos con el violinista, sea por cuestiones artísticas y no por insólitas tensiones bélicas.

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