2025-12-11

Llega a Bariloche un influencer seguido por millones de personas

“He tenido varias vidas en una”, afirma Andrés Vernazza, comunicador especializado en relaciones interpersonales.

El conferencista Andrés Vernazza, a quien se anuncia como “investigador en relaciones humanas y de pareja”, con una cantidad impresionante de seguidores en sus redes sociales, se presentará el sábado, a las 21.30, en el espacio cultural ubicado en Bustillo 11500, con el show "Aprende a amarte y aprenderás a amar".

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“Vengo escuchando hablar de Bariloche desde que era chico, y ahora tengo casi cuarenta; más allá de que he estado en muchas partes del mundo, todavía no conozco la ciudad. Entonces, para mí, es un logro, tanto en lo personal como en lo profesional”, dice Andrés, entusiasmado por la presentación en la localidad.

Sobre su espectáculo, apunta: “La propuesta es un show distinto, con un ángulo que nunca vi que otra persona hiciera. Básicamente, se trata de traer las redes sociales a un teatro”.

En tal sentido, explica que se acompaña de una pantalla, permitiendo una reacción conjunta a diversos tipos de videos en los que se lo etiqueta. “Hablo de autoestima, amor propio, empoderamiento, es decir, pilares de una relación sana. También, de soltar lo tóxico, a las personas manipuladoras, todo lo que tiene que ver con infidelidades, para sanar corazones rotos, abrir bloqueos emocionales y así tener vínculos a largo plazo”, expresa.

Cuando se le pregunta si tiene noción acerca de la cantidad de seguidores que posee en sus redes sociales, contesta que, sumando todas, alrededor de catorce millones. Al consultársele sobre la razón que encuentra para que eso suceda, apunta a “la claridad con los conceptos”. 

“Me especializo en estudiar, entender e intentar comunicar qué es lo que está pasando en este mundo moderno de relaciones, analizando por qué a veces nos cuesta tanto conectar y mantener relaciones a largo plazo. Entonces, como traigo una perspectiva distinta y planto una semillita de entendimiento, creo que eso germina”, reflexiona.

En cuanto a los temas que causan más interés entre quienes lo siguen, manifiesta: “Lo que es controversial siempre llama la atención. Aquello que tiene que ver con relaciones tóxicas, personas narcisistas, infidelidades… O el egoísmo que se observa en la actualidad; hay muchas personas que actúan desde el impulso, pensando en sí mismas y sin tener responsabilidad emocional efectiva”.

—¿Cómo te definís?

—A veces soy influencer; a veces, autor; a veces, conferencista; a veces, coach. En realidad, soy un comunicador, utilizo todos los medios que pueda para que el mensaje llegue a cuantas más personas sea posible.

 

DEL EJÉRCITO A LAS REDES SOCIALES

Andrés Vernazza nació en Montevideo, Uruguay. Durante nueve años, estuvo en el ejército. “Cuando tenía unos catorce años, me uní a la secundaria militar, que son tres años, y después hice cuatro de academia militar; Luego, dos más de oficial. Fue una etapa linda, pero desafiante, que me enseñó mucho. En ese momento, mi propósito era servir a mi país, hasta que llegó un punto en que decidí cambiar el norte de la brújula, y ahí fue que migré a Estados Unidos. Con el tiempo, empecé con esta parte de comunicar a través de las redes sociales. O sea, he tenido varias vidas en una”, sostiene.

—¿Por qué te mudaste a Estados Unidos?

—Mi último año de academia militar me fue muy bien en los estudios, en realidad, siempre me ha ido muy bien en todo lo que tiene que ver con la parte académica, y como estaba entre los primeros de la generación gané un intercambio de quince días con Estados Unidos, durante mi último año de cadete, con la academia militar de Estados Unidos West Point. Era la primera vez que me subía a un avión. El viaje me abrió la cabeza a un mundo de oportunidades, me di cuenta de que había otro mundo y dije: “Quiero volver acá para estudiar”. Y eso me hizo querer ser estudiante internacional en Estados Unidos, lo cual fue mi entrada para poder radicarme allá.

—En la actualidad, ¿residís en Estados Unidos?

—La mayor parte del tiempo, sí, pero como me la paso viajando, ya no sé ni dónde resido, para serte sincero —ríe.

—Justamente, has recorrido varios países, ¿la respuesta de la gente, en general, siempre es la misma?

—Sucede que el amor es un lenguaje universal. Y la toxicidad es un lenguaje universal. Tal vez las relaciones pueden ser más o menos conservadoras, más o menos tradicionales, más o menos liberales, pero, al final del día, la condición emocional es un lenguaje universal, y el mensaje llega de forma muy parecida a todas las personas.

—Hace unos años, tu nombre trascendió a partir de un problema que tuviste con una expareja. Eso, dedicándote precisamente a estos temas, ¿te afectó de alguna manera en particular? ¿Lo superaste? ¿Cómo hiciste?

—Todos los vínculos que he tenido han sido un aprendizaje, los buenos y los malos. Pero soy humano, y a veces cometo errores, como puede ser no elegir bien o inclusive elegir desde el vacío, desde la necesidad. La diferencia es que, cuando cometo un error, me doy cuenta más rápido, siempre y cuando no me agarre muy vulnerable. Muchas de las cosas que comparto son inclusive errores que he cometido o que he visto. Lo importante es mantenerse humilde, entender que no lo sabemos todo, y me incluyo. Y, cuando cometemos un error, o inclusive cuando podemos mejorar algo, resulta importante no sólo aprender, sino también escuchar a otras personas que tienen una perspectiva distinta y tal vez te dicen dónde está la luz al final del túnel.

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