Desde una galaxia no tan lejana, anuncian la segunda edición de la Feria Vintage
Tras una exitosa primera edición en el Puerto San Carlos, la Subsecretaría de Cultura de Bariloche anunció un segundo encuentro de la Feria Vintage, pero en otro espacio. La cita, en esta ocasión, será el sábado 20 de diciembre, de 16 a 21, en el Gimnasio Nº 5, ubicado en el kilómetro 13200 de la avenida Bustillo.
La Feria Vintage reúne material relacionado con la cultura musical, gráfica y audiovisual de tiempos añejos. La intención es que los coleccionistas, aficionados, curiosos y amantes de los objetos con historia puedan converger, para así generar un punto de encuentro con el objetivo de recuperar, visibilizar y poner en valor piezas significativas del patrimonio cultural cotidiano.
Antiguas cámaras fotográficas.
Por ejemplo, habrá opciones en cassttes, CD, bandejas, tocadiscos, historietas, artículos de héroes clásicos, posters… No faltarán, claro, revistas emblemáticas, como Patoruzú, Afanancio, Isidoro Cañones, sin olvidar publicaciones musicales como Rock y Pelo, entre varias otras.
El amor por los vinilos... Una constante en cualquier encuentro de nostálgicos.
Para muchos, objetos como esos son joyas atemporales, y que se promueva un lugar para reunirse a redescubrir aquellas gemas representa una oportunidad que desafía el trajinar diario y convoca a tomarse un tiempo en pos de brindar una caricia al alma, a partir de recuerdos que, de pronto, se vuelven palpables. Además, está el hecho que, a partir de gustos en común, es factible crear un ámbito de unidad a partir de la identidad cultural.
Las viejas publicaciones conforman un objeto de interés.
Asimismo, la asistencia en familia propicia que los jóvenes aprecien aquello que formó parte de trajinar vivencial de sus padres, e incluso se “contagien” de alguno de sus gustos, explorando ese material que hace brillar la mirada de los papás.
Páginas añejas.
Justamente, en lo que hace a la comunión entre padres e hijos, hay algunas cosas que claramente cruzan generaciones y facilitan una zona de disfrute en común. Por ejemplo, las producciones de Star Wars (con todo lo que rodea a ese sello, desde juguetes a estudios literarios) son un claro modelo de esa posibilidad. Y, claro, en la Feria Vintage esa galaxia (que para los fanáticos nunca es lejana) estará presente, junto a los episodios que en ella ocurrieron hace mucho, mucho tiempo…
Recuerdos en blanco y negro.
En definitiva, se trata de una cuestión de apreciación emotiva. Todo depende del ojo; algo que algunos ven como una cosa vieja, para otros puede ser una maravilla que remite a períodos diversos de su existencia. Y, en esa simple visualización, es factible que se generen destellos de felicidad, algo que, dada la dureza de la cotidianidad, no puede más que agradecerse.