Tiene 10 años, se estaba ahogando en el lago Gutiérrez y fue rescatada por 3 mujeres
El hecho se dio este domingo por la tarde en la costa del Lago Gutiérrez, donde miles de personas coparon las playas. Un grupo de 7 amigas decidió compartir un momento de playa y mates, entre ellas, Cecilia Marina Cavalie, profesora de Educación Física y directora de la escuela de Educación Acuática Corpo Bebés, Graciela Altieri, terapeuta y Nadia Fleitas también profesora de natación.
El Cordillerano dialogó con Cavalie quien aún muy movilizada, relató lo sucedido en las aguas del Gutiérrez, en el sector del arroyo Melgarejo. “Estábamos en un lugar con algo de sombra tomando unos mates y Graciela me señaló una nena que estaba muy adentro, cuando miro, el lago ya estaba con olas porque había cambiado el viento”.
Inmediatamente Cecilia salió corriendo hacia el agua “le grité a ver si me escuchaba, pero no fue así y me di cuenta que la nena estaba tragando agua, miré hacia atrás y Nadia estaba cerca, así que le pregunté si se metía conmigo para sacar a la chiquita”.
Ambas nadaron más de 200 metros “en un momento se nos acercó un muchacho con un kayak, le dije vamos y fue al lado nuestro, Nadia logró llegar antes hasta la nena, la sostuvo y con ayuda del muchacho pudieron levantarle la cabeza pero ya estaba con principio de hipotermia”. Así la fueron llevando hasta la costa.
En ese sector del lago hay pequeñas bahías donde las rocas y la vegetación, no permiten ver de una hacia la otra. “La familia estaba a la vuelta en otra bahía muy lejos de donde estaba su hijita y ni siquiera había paso por la playa”.
Cuando lograron sacarla no podía explicar dónde estaban ubicados sus padres y ellos se enteraron 20 minutos más tarde de lo sucedido. “Llegamos justo porque Nadia notó que el frío se la estaba llevando hacia el fondo”.
Una señora acercó una frazada para envolverla y otros sumaron toallas para cubrirla por completo. La nena estaba en shock por eso no escuchó cuando Cecilia le gritó al verla. “Entre tanta gente queríamos ubicar a su familia porque a medida que se fue reponiendo, necesitaba un abrazo, pero cuando finalmente llegó el padre, la empezó a retar” dijo indignada.
Lo que llama poderosamente la atención es que estuvieran tan lejos de su hija, sabiendo que las aguas de cualquier lago patagónico, merecen enorme respeto más allá de saber nadar bien.
“La nena nos dijo que en un momento se había cansado de nadar y que no pudo seguir haciéndolo, había quedado en postura vertical por lo que solo se le veía la cabeza”. Sumado al oleaje producido por el cambio de los vientos, fue realmente un milagro el que la hubieran visto y rescatado.
Graciela, Nadia y Cecilia.
Afortunada
La secuencia describe una sucesión de hechos que llevaron a salvarle una vida, sino hoy la noticia habría sido muy diferente. “Por suerte vimos que se reponía y no tuvimos que llamar a una ambulancia porque iba a tarde mucho ya que la Ruta 40 estaba colapsada, nosotras sabemos hacer RCP pero a veces, con eso no basta”.
Una vez repuesta la nena, fueron en busca de sus padres los que, por la distancia, no se habían enterado del riesgo al que estuvo expuesta su hija. “Dejé que Nadia hablara con ellos porque yo la verdad es que estaba muy enojada por ese descuido” dijo Cecilia.
Nunca perderse de vista
Afortunadamente la historia tuvo un final feliz, pero Cavalie quiere dejar un mensaje por todo lo sucedido. “Por más que sus hijos sepan nadar, sin importar la edad, no los pierdan nunca de vista en la playa, no pueden confiarse porque el lago tiene 0 grados en lo más profundo donde ella estaba”.
La chiquita sabía nadar pero el frío y el oleaje la agotaron, lo que habría terminado en una tragedia. “Al entrar en shock no podía pedir ayuda y su cuerpo se estaba congelando, muy fuerte todo lo vivido” dijo.