EMOTIVO
Luck Ra homenajeó a su madre con un plato que hizo llorar a todos en Masterchef: “Uno no se da cuenta”
A veces la emoción puede más que la técnica, y eso fue exactamente lo que sucedió con Luck Ra en la última gala de MasterChef Celebrity. El cantante ingresó al reality en reemplazo de su novia, La Joaqui, pero su presencia no pasó inadvertida: logró que el estudio entero se quedara en silencio con un plato que nació desde lo más profundo de su historia personal.
El desafío de la jornada era cocinar algo que remitiera a la infancia y a un ser querido, y el artista cordobés presentó una propuesta tan sencilla como poderosa. Con lágrimas en los ojos, explicó que la había bautizado “Comé vos, yo ya estoy llena”. Su voz tembló al recordar las veces en que su madre, por amor, escondía los sacrificios detrás de una sonrisa. “El plato se llama "Comé vos, yo ya estoy llena". Por ahí uno de niño no se da cuenta o los padres tratan de no mostrarte alguna falta, porque siempre lo dan todo”, contó Luck Ra.
La emoción se volvió colectiva. Mientras relataba el origen de la receta, el artista agregó: “Por eso hice dos platos: uno más lleno y otro más vacío, pero los dos están llenos de amor. No es solo lo que te llena el estómago, también el alma”. Esa frase marcó un antes y un después en la gala: el público en el estudio, los participantes y hasta la propia Wanda Nara se quebraron al escucharlo.
En el jurado, el impacto fue inmediato. Damián Betular lo felicitó conmovido: “Hay una sensibilidad de tu parte, a través del plato, que es magnífica. Es un placer tenerte en MasterChef”. Germán Martitegui, en tanto, no ocultó su admiración por la ejecución y el mensaje detrás de la comida: “Técnicamente, la milanesa napolitana está maravillosa. El resto es como una trompada de la vida misma, la paternidad y la maternidad. Es muy emocionante”.
Los aplausos fueron unánimes. En sus estaciones, Evangelina Anderson, Marixa Balli, Julia Calvo, Susana Roccasalvo y Cachete Sierra no pudieron contener las lágrimas, identificados con el recuerdo de sus propias madres. El estudio, que minutos antes era pura competencia, se transformó en un espacio de empatía y ternura.
Así, entre olores, lágrimas y recuerdos, Luck Ra convirtió un simple desafío culinario en un homenaje al amor más genuino. Su paso por el programa, lejos de limitarse a una receta, dejó una lección: hay platos que no solo alimentan, también curan.