Amplia convocatoria en el encuentro que busca solucionar el problema de la basura en Bariloche
El salón lleno, en el segundo piso de Bariloche Eventos y Convenciones (BEC), España 415, durante la primera jornada del encuentro convocado por la Fundación Impacta, fue una muestra de que la temática vinculada a lo que sucede con la basura en la ciudad es algo que preocupa. Incluso estuvieron las legisladoras provinciales Martina Lacour y María Laura Frei, como así también la senadora electa Ana Marks.
Cabe recordar que la ONG nació el año pasado con la idea de fomentar el desarrollo de ciudades sustentables en la Patagonia, con una mirada a mediano y largo plazo.
En tal sentido, la intención fue trabajar en primer lugar sobre Bariloche, donde, a partir de la situación de un vertedero considerado uno de los más contaminantes del mundo, quedó en claro que había que trabajar alrededor del problema de la basura.
Justamente, en BEC, había un cubículo con la inscripción “Sentí acá el vertedero”, y otro, a su lado, con la consigna “Sentí acá el futuro”. Al asomarse a una abertura que presentaba el primero, se veía una imagen del estado calamitoso de un basural que avergüenza; al mirar en el segundo, aparecía una especie de imagen idílica con referencias a la energía eólica y a la solar. ¿Pero algo así puede ser posible? ¿Pasar de un infierno en el paraíso a un edén sin fisuras?
En cualquier caso, no será de golpe.
Y eso es algo que se aclaró durante las diversas disertaciones, que aludieron a distintas cuestiones, como, por ejemplo, un presente donde se observa un consumo desmedido que se traduce en un crecimiento en la cantidad de los residuos, y cuestiones de gestión que derivan en un aumento de costos operativos, sin olvidar que en los últimos años existieron varias propuestas, algunas de las cuales se intentaron realizar, pero como inversiones sueltas, no integradas, lo que derivó en que inquietudes loables cayeran en el vacío.
En definitiva, la historia del vertedero aparece como un bucle, es decir, un proceso que se repite indefinidamente en sus inconvenientes.
En una conversación con El Cordillerano, el empresario Tomás García Laredo, uno de los fundadores de Impacta, recordó que todo surgió a partir de que su mujer fue al vertedero a ver la situación y quedó conmocionada. “Me dijo: ‘Tenemos que hacer algo’”, expresó García Laredo. Así comenzó una cadena de llamados entre quienes son parte, a nivel local, del Movimiento B, un sistema que impulsa a las empresas como agentes de cambio, utilizando la fuerza del mercado para contribuir al bien común.
Una vez conformada, la ONG realizó una convocatoria para posibles alternativas (que ya estuvieran probadas en otros sitios) sobre la transformación sostenible de residuos. De esa forma, finalmente, se escogieron seis (se darán a conocer en la segunda jornada del enceuntro que propone una “Patagonia sin basura”, el viernes).
García Lareto indicó que son proposiciones que al Municipio y al Ejecutivo provincial “les interesa” (hubo diálogos al respecto), pero aclaró: “Esto es sólo una presentación de propuestas, no hay nada apalabrado para que se realicen”.
—¿Pero cree factible que algo de lo que proponen se concrete?
—Me parece que es posible, pero siento que es necesario que la sociedad se involucre. Y para eso, primero, tiene que ver cuáles pueden ser las soluciones, y de esa manera internalizar el tema. Después, en cuanto a la velocidad de implementación, la verdad que no lo sé… pero considero que con empuje podemos lograrlo. Las soluciones pueden ser más simples de lo que se piensa.
—Entonces, ¿realmente lo ve como algo posible?
—Sí. Vamos a mostrar posibilidades y la idea es construir entre todos.
—En esto, ¿hay algún objetivo de rédito económico?
—Es cien por ciento ad honorem… Aunque, en realidad, sí se busca un rédito enorme, que es el bien de la sociedad.