Trata de personas en Bariloche: declaró la esposa del presunto líder de la secta y la joven madre pide hablar desde Rusia
El proceso judicial que investiga una presunta organización criminal acusada de trata de personas y reducción a la servidumbre en Bariloche continúa con nuevas declaraciones testimoniales. Este martes declaró Tamara Saburova, esposa de Konstantin Runev, el único detenido en la causa (alojado en el Penal de Rawson) y señalado por la Fiscalía como el líder de una secta rusa. Rudnev no realizó declaraciones.
La audiencia se reanudará el próximo martes 14 de octubre a las 18:30 horas con los testimonios de Svetlana Komkova, Tatakanova Ksenia y Beliakova Nadezhda, también imputadas en el expediente.
El caso es llevado adelante por la Sede Fiscal Descentralizada de Bariloche, a cargo del fiscal general Fernando Arrigo, junto a los auxiliares fiscales Gustavo Revora y Tomás Labal. En abril, el Ministerio Público Fiscal imputó a 21 personas de nacionalidad rusa de integrar una red dedicada a captar y someter a una joven de 22 años, también rusa, que el 21 de marzo pasado dio a luz en el hospital zonal de Bariloche. Desde el nosocomio local, ante sospechas de trata de personas y “alquiler de vientre” se realizó la denuncia.
Según la acusación, el objetivo del grupo habría sido anotar al recién nacido como hijo de Rudnev para que este pudiera obtener la nacionalidad argentina y evadir un pedido de captura internacional emitido por la República de Montenegro.
Durante su declaración, Tamara Saburova insistió en la inocencia de su esposo y denunció persecución ideológica. "Fuimos acusados falsamente, no hay prueba. Mi esposo es una persona espiritual, enseña a las personas a vivir en armonía, pero muere día a día en la cárcel. No ha hecho ningún crimen ni en Rusia ni en Bariloche. Nos llaman una secta, no hay objetividad en el caso".
"Googlearon el nombre de mi esposo y decidieron llamarlo criminal. Señor juez, mi esposo no es un criminal, es solo una persona espiritual, está castigado por ser diferente y su valentía por manifestarse contra el régimen autoritario. Salven a mi esposo de una muerte injusta", agregó Saburova.
Mientras tanto, la joven rusa de 23 años involucrada en el caso (progenitora del bebé nacido en el Hospital Zonal Bariloche) difundió un video en YouTube, con imágenes creadas por inteligencia artificial y música de fondo, donde pidió dar su versión y exigió justicia.
“Después del parto no me recibieron como madre, sino como una criminal. Me aislaron, me quitaron el teléfono, no me dejaron comunicarme con el mundo exterior ni con mis seres queridos. Me interrogaban durante horas”, relató.
"No me permiten hablar en las audiencias para contar la historia verdadera. Le pido al Fiscal Arrigo que investigue esta situación y que se haga justicia", expresó.
Finalmente, pidió por la libertad de Tatakanova Ksenia, a quien describió como “la amiga de su madre” y que continúa detenida en el marco de la causa. “A mi amiga se la llevaron sin motivo. Sigue allá incomunicada y privada de su libertad”, concluyó.
Según la propia Ksenia, que dialogó con El Cordillerano la semana pasada, es diseñadora de ropa y es amiga de la madre de la jóven que dio a luz en el Hospital. No habla español ni inglés. A través de Svetlana, afirma que viajó a la Argentina "para ayudar a la joven embarazada, sufría de violencia intrafamiliar en Rusia y su madre me pidió refugiarla porqué era una madre soltera, algo no bien visto en las familias pudientes de Rusia".