SU REALIDAD
Oriana Sabatini reveló el lado más crudo de su embarazo: “Vivo un descontrol total con la comida”
Embarazada de cuatro meses, Oriana Sabatini se prepara para uno de los momentos más movilizantes de su vida: ser mamá junto a Paulo Dybala. La cantante espera una nena para el 11 de marzo, nada menos que el mismo día del cumpleaños de su mamá, Catherine Fulop. Pero, mientras la familia celebra la llegada de la primera nieta, Oriana decidió sincerarse sobre un costado mucho menos luminoso de este proceso.
En videollamada con LAM (América), la artista habló sin vueltas de los desafíos que enfrenta durante la gestación, sobre todo en relación a un problema que la acompaña desde hace años: los trastornos alimenticios. “Toda la vida tuve mal vínculo con la comida, recién ahora había empezado un tratamiento más profesional porque estaba buscando quedar embarazada y quería hacer las cosas de forma ordenada”, confesó.
La cantante no ocultó que la llegada del embarazo la encontró en un terreno vulnerable. “Estoy viviendo un descontrol total con la comida”, admitió la hija de Ova Sabatini, dejando en claro que los primeros tres meses fueron los más difíciles por los síntomas y los cambios obligados en la alimentación.
Oriana explicó lo complejo que es convivir con esa sensación de perder el control. “La pérdida del control para una persona que ha sufrido toda la vida de trastornos alimenticios es muy difícil porque, a veces, uno para estar anímicamente bien quiere controlar lo que come”, señaló, consciente del proceso interno que está transitando y en el que su marido la acompaña.
El relato fue aún más gráfico cuando habló de las comidas que tuvo que enfrentar a pesar de sus miedos. “Levantarte un día y que un alimento te dé asco y que no lo puedas comer, lo único que podés son fideos, que es una comida que le tuviste miedo toda tu vida, es difícil. Los primeros tres meses me costaron mucho”, reconoció.
Aunque la felicidad por la maternidad está presente, la preocupación también está. “La gente te dice que estás creando vida, con un bebé adentro y… sí, pero uno logra una estabilidad que, al perderla, uno se pregunta si podrá volver a tenerla”, expresó, mostrando la fragilidad detrás del proceso que ya no se pinta como un idilio total.
En medio de esta apertura, Oriana también recordó la presión en las redes sociales. Más de una vez tuvo que leer comentarios sobre su supuesto embarazo cuando simplemente había aumentado de peso. “Estaba de atracón en atracón. Me parecía raro que una mujer no puede haber engordado porque comió, sino que tenga que ser solo por un embarazo”, contó.
Lejos de romantizar este momento, Oriana eligió poner en palabras lo que le toca vivir. Su testimonio, entre la ternura de esperar a su hija y la crudeza de sus batallas personales, muestra que incluso en los momentos más felices, también puede haber sombras difíciles de atravesar.