DOLOR ETERNO
El desgarrador mensaje de Benjamín Vicuña a Blanca a 13 años de su muerte
Cada 8 de septiembre es una fecha que golpea fuerte en la vida de Benjamín Vicuña. Ese día, en 2012, su hija Blanca falleció en la Clínica Las Condes de Chile a causa de una neumonía hemorrágica. Desde entonces, el actor nunca dejó pasar un aniversario sin recordarla públicamente y este año volvió a conmover con un mensaje cargado de dolor y ternura.
En esta oportunidad, el chileno compartió un video inédito en el que se ve a Blanca junto a su hermano Bautista, en una escena cotidiana que refleja la inocencia y la alegría de la infancia. El registro fue acompañado de un texto profundo en el que Benjamín Vicuña abrió una vez más su corazón y habló desde el lugar más íntimo de la paternidad atravesada por la ausencia.
“Blanca: estas palabras ya las dije, estos recuerdos ya los tuve, se acaban, se pierden. Y yo, como un guardián de la memoria, sigo estoico en la puerta esperando tu respuesta. Un guardián que esperó demasiado, un guardián al que le aprieta el traje”, comenzó escribiendo en su carta, que rápidamente se viralizó en redes sociales.
Con un tono cargado de poesía y melancolía, el actor reconoció que el paso del tiempo no logra mitigar el vacío. “El frío me penetra hasta los huesos, pero me resisto a cerrar la puerta de la eternidad. Por eso escribo estas palabras, para no olvidar, para dejar la puerta abierta y que corra el viento”, expresó, revelando la necesidad de mantener vivo el recuerdo de su hija mayor.
En otro fragmento de su mensaje, Benjamín Vicuña describió cómo la risa de Blanca todavía se refleja en la de sus hermanos y cómo en cada detalle cotidiano busca señales de su presencia. “Sigo escuchando el eco de tu risa en la risa de tus hermanos, sigo leyendo señales, sigo hablando solo; dialogo con la música, con los colores, con los pájaros y con las sombras”, agregó, en una de las frases más impactantes de su escrito.
El homenaje culminó con un compromiso claro: honrar siempre su memoria. “Acá estamos, honrando la vida, de pie, sonriendo, pero con los ojos cansados de vigilar, sosteniendo el peso de la memoria y tu legado inmortal”, cerró el actor, mostrando que la herida sigue abierta pero también que su hija dejó una huella imborrable.
A 13 años de aquel doloroso 8 de septiembre, el recuerdo de Blanca se mantiene intacto en la vida de su padre y en el de todos los que siguieron de cerca esa tragedia. Y con cada carta pública, Vicuña confirma que el amor puede transformarse en fuerza incluso en medio del duelo más profundo.