GRAVE
Los audios que complican a Wanda Nara en su guerra contra la China Suárez
El enfrentamiento entre Wanda Nara y la China Suárez sumó un capítulo inesperado. No se trata de un nuevo cruce público, sino de un entramado paralelo que, según revelaron en televisión, buscaría hostigar hasta a la locura a la actriz con una maquinaria de trolls coordinados desde las sombras.
En Puro Show (El Trece) aseguraron que la empresaria maneja, a través de intermediarias de su confianza, un ejército digital cuya misión sería “destruir” a Sangre Japonesa con mensajes de odio en redes sociales. En el ciclo incluso pasaron audios de quienes estarían al mando de esa estructura.
La primera en soltar información fue Fernanda Iglesias, pero el tema no quedó ahí. Al día siguiente, su compañera Angie Balbiani aportó más detalles y habló de un sistema en el que Wanda sería la punta. “Por un lado, está Luciana Campill; por otro una mujer de Marruecos que vive en España, Nuahyla, la mujer que baja las órdenes de Luciana para que el ejército de trolls trabaje”, explicó la panelista.
En el programa también emitieron audios contundentes en el que se escucha a la mujer marroquí asegurar: “Hemos conseguido lo que pedimos”, entre otras cosas que comprometen a Wanda. Según Pampito, esa sería la encargada de distribuir tareas y mensajes entre los supuestos atacantes virtuales de la China.
La versión, sin embargo, tiene matices. Pochi aclaró que, según lo que le comentó esta persona, no existe una organización paga, sino apenas un grupo de fans de la mediatica. “Dice que son grupos de personas muy fanáticas de Wanda, que le mandan regalos a las hijas, que están indignadas. Ella me dice que nada es verdad y que nadie le paga por hacerlo”, contó.
El nombre de Luciana Campill, persona cercana del clan Nara, es una de las claves de esta jugada sucia. En el programa la describieron como kinesióloga y dedicada al skincare, además de ser conocida públicamente por haber estado presente “el día del Chateau, el de los perritos y el ascensor”. También remarcaron que figura como testigo en la causa por violencia de género contra Mauro Icardi.
Más tarde, Yanina Latorre retomó el tema en su ciclo de El Observador y sumó un dato que dejó a todos en silencio. Según mencionó Yanina, las personas involucradas en estos ataques no reciben dinero a cambio, sino algo mucho más simbólico: “La paga que reciben por hostigar a la China en las redes es conocer a Wanda”.
Así las cosas, el escándalo sumó una arista insólita: un aparente ejército de fans que, entre versiones encontradas, aparecen como trolls dispuestos a todo con tal de estar cerca de su ídola. Y en medio de esa trama turbia, la guerra entre Wanda y la China vuelve a encenderse.