Alumnos de la Escuela de Hotelería y Gastronomía trabajan con verduras deshidratadas y un tubérculo poco conocido
Una vez más, alumnos de sexto año de la Escuela de Hotelería y Gastronomía de Bariloche idearon productos innovadores para lanzar a la venta, en el marco de un programa impulsado por una fundación de origen internacional llamada Junior Achievement, es decir, “logro juvenil”.
Dicha entidad es una ONG que tiene el objetivo de inspirar y preparar a los jóvenes para un mundo que se presenta cada vez más competitivo. Con esa intención, se lleva adelante el programa “Aprender a emprender”, en cuyo marco los alumnos deben crear un emprendimiento desde cero, pasando por diversas etapas, tales como diseñar un producto, darle un nombre, hacer el logo e incluso capitalizarse para llegar al objetivo.
La fundación colabora con la Escuela de Hotelería y Gastronomía desde hace tiempo, en una conexión que ha resultado más que fructífera. Cabe recordar, por ejemplo, que en 2024 una iniciativa de la institución barilochense —denominada Flos y centrada en premezclas de harinas— llegó a la final de un reconocido concurso de Junior Achievement denominado Company of the year, lo que derivó en que un grupo de alumnos viajaran a Montevideo, Uruguay.
Ahora, quienes actualmente cursan sexto año están próximos a lanzar sus productos. Si bien la intención es darlos a conocer durante los primeros días de septiembre, durante el concurso de tortas de la Fiesta de la Nieve realizaron un adelanto, brindando una degustación al público en uno de los salones de Bariloche Eventos & Convenciones (BEC). En tal sentido, debe destacarse que las devoluciones, aquel día, fueron muy buenas.
Pero… ¿a qué apuntaron los estudiantes en esta ocasión?
Por un lado, aquellos que pertenecen a sexto primera idearon sopas a base de verduras deshidratadas. “El proyecto nació porque buscábamos un producto económico que se pudiera consumir en cualquier situación, incluso al aire libre; por ejemplo, en la montaña o en un camping”, dijo Fausto Buenaventura, integrante de Pluris, tal la denominación de la propuesta (el nombre proviene del albanés y significa “polvillo”, que es la apariencia que tiene la alternativa en la que decidieron trabajar).
De tal forma, Pluris ofrece tres variedades: apio y nabo; remolacha y tomate; hongos de pino.
Variedades de Pluris.
“A partir de un taller de desarrollo gastronómico de la escuela, donde nos enseñan a utilizar varias cosas, cuando hicimos una lluvia de ideas, recordando el trabajo de deshidratar verduras, triturarlas y convertirlas en polvo, nació la intención de hacer sopas”, explicó Fausto, quien aclaró que los productos utilizados son todos regionales, “sin aditivos químicos, ni conservantes ni colorantes”.
Para bautizar al emprendimiento, en sexto primera recurrieron a una palabra albanesa, Pluris.
Los alumnos de sexto segunda, en tanto, bautizaron su producto con el nombre de Refugio patagónico. La directora de marketing del emprendimiento (cada estudiante ocupa un rol distinto), Kimalén Cárdenas, informó que la propuesta se centra en “mermeladas untables de topinambur artesanales”, además de un dip.
“La idea surgió a partir de una charla en el INTA, ya que, tras ese encuentro, tuvimos la inspiración de usar el topinambur”, señaló, detallando que se trata de “un tubérculo de la zona que no tiene mucho espacio en el mercado y posee varios beneficios para la salud”.
Algunos de los responsables de Refugio patagónico.
“Elaboramos una mermelada que lleva manzana verde y canela, endulzada con mascabo, y también tenemos una variedad con estevia, porque el topinambur regula el azúcar en sangre, algo perfecto para los diabéticos”, sumó Kimalén.
Asimismo, detalló que cuentan con un dip “untable salado, con cebolla y pimentón”.
Durante la Fiesta de la Nieve, se llevó a cabo una degustación, con buena respuesta de la gente.