2025-08-02

Histórico ganador del concurso: Don Quijada era inigualable en el arte del hacha

Se acerca la 54° Fiesta Nacional de la Nieve en Bariloche y nuevamente, se realizará el tradicional Concurso de Hacheros el que inevitablemente, lleva a recordar al mejor de la competencia que hoy, lleva su nombre.

“El hacha pa lo concurso” era la frase que Don Celestino Quijada dejó plasmada en la gente al ser parte de una publicidad comercial local. Y no fue un simple vecino, supo marcar un alto registro en subir al primer puesto del podio del reconocido certamen.

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Aún en la actualidad, entre los ganadores continúa figurando ese apellido, ya representado por hijos, hijas o nietos del querido Celestino.

Pero para quienes no lo conocieron es necesario hacer una breve reseña de su vida, para que con el recuerdo se siga manteniendo viva su imagen. Murió en enero de 2022 con 105 años pero siempre aclaraba que había nacido en El Manso en 1916, una señora lo anotó en un registro civil en Chile y no en Ñorquinco como se estilaba en esa época.

Su madre falleció de pulmonía cuando era muy pequeño “me crié como un perro, donde me daban cariño me quedaba” comentó en una entrevista de hace algún tiempo con El Cordillerano.

Sus recuerdos de niño estaban cargados de hambre y tristeza, comía raíces de plantas, mendigaba y cuando tenía 13 años, vino a Bariloche a buscar trabajo.

Primero consiguió que lo contrataran para llevar bueyes de un lado a otro pero su físico no acompañaba tanto esfuerzo, así fue aprendiendo carpintería, hacía tejuelas de alerce y cortaba leña a los vecinos.

Conocer a doña Luisa Capraro le cambió la vida y se le fueron abriendo otras puertas. Luego incursionó en política con José Franco, quién le ofreció un lote a media cuadra de Palacios y Brown, fue donde formó una familia y crió a sus primeros hijos. Gracias al Peronismo conoció muchas provincias.


José, uno de los hijos de Celestino, con la copa ganadora.

Hachero y concurso

Su pasión por el hacha nació como parte de su trabajo aunque de una manera un poco forzada.  Corría 1931 cuando lo contrataron para que cortara 1800 rollizos, pero primero tuvo que voltear, enganchar y trozar los árboles, la madera luego fue vendida a Maderera Madeco.

La idea original del Concurso de Hacheros fue de Celestino. Quería que se juntaran varios paisanos en el campo de Parques Nacionales y vieran quién hacía más leña por día. Se la comentó al reconocido periodista y animador Carlos Bustos quien se mostró contento con la propuesta pero hizo algunas modificaciones.

Sería solo una competición hasta que el primero cortara en dos el rollizo y con presencia de público, así se hizo. El primer lugar elegido fue detrás del antiguo correo en el parque del Centro Cívico.

 Claro que no se tuvo en cuenta el grosor de los troncos, eran todos diferentes. Fue un italiano que trabaja en el Centro Atómico el ganador en ese primer certamen. Celestino cada vez que recordaba el encuentro decía lo mismo “ganó porque tocó un rollizo chiquito y muy seco, a mí me tocó el más grueso de todos y salí segundo”.

De ese primer concurso siguieron otros siempre en el marco de la Fiesta Nacional de la Nieve y Don Quijada lo ganó durante 7 años consecutivos, no había quién le hiciera frente con el hacha en la mano.

Pero aunque luego no siguió compitiendo, era el encargado de seleccionar los rollizos, los más finos de 30 centímetros de diámetro era para la categoría femenina.

Una de sus hijas saludando al cielo, su certamen lleva el nombre de su padre.

Padre de familia

Celestino comentaba que había tenido cerca de 20 hijos. Su primera experiencia de pareja no fue como pensaba, ella lo dejó y él se quedó solo criando a los siete más chiquitos. Después volvió a encontrar el amor y llegaron otros hijos y los primeros nietos y luego, otros amores.

El Concurso de Hacheros nos alcanza en la nostalgia por eso es lindo recordar a aquéllos antiguos pobladores que dejaron una marca en la historia de la ciudad.

 

 

 

 

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