MAS VALE PREVENIR QUE LAMENTAR
Qué hacer si se congeló la cañería de agua y cómo prevenir que vuelva a suceder
Por estos días las temperaturas están bajo cero, son las jornadas mas frías, por el momento, del actual invierno. Cuando baja tanto el termómetro las cañerías externas de los domicilios pueden congelarse, interrumpiendo el servicio de agua e incluso dañándose. Por eso, se recomienda identificar aquellos tubos que transportan agua al aire libre y cubrirlas con cinta térmica o algún material aislante.
Tanto ayer, domingo, como este lunes distintos vecinos se comunicaron a través de radios locales contando los problemas que tenían por falta de agua. Además las autoridades de la escuela 187 suspendieron el dictado de clases por falta del vital fluido líquido.
Desde Aguas Rionegrinas se insiste en que la prevención es la mejor herramienta para cuidar tanto el servicio como las instalaciones internas del hogar durante esta ola de frío. Con las bajas temperaturas es crucial tomar precauciones para evitar que las cañerías se congelen y, en el peor de los casos, se rompan.
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Aislamiento de Tuberías: identificar las tuberías vulnerables, las más propensas a congelarse son las expuestas al exterior, en sótanos, garajes, áticos, gabinetes de cocina que dan a paredes exteriores, y las que van a grifos de jardín.
Utiliza materiales aislantes: Los tubos de espuma de polietileno o elastomérica que se instalan alrededor de las tuberías. Vienen en diferentes diámetros y grosores. Las de celda cerrada son más eficientes.
Manta térmica o lana de vidrio: son materiales que pueden envolverse alrededor de las tuberías. También se puede usar cartón o papel de periódicos. El sistema casero puede ofrecer un aislamiento básico en climas moderados, pero no es tan efectivo como los materiales específicos.
Aíslar el contador de agua: si el contador está en el exterior o en un lugar expuesto, usar una protección con espuma de poliuretano, porexpan o un armario bien cerrado. Además aislar las llaves de paso y válvulas porque son puntos débiles donde el agua puede acumularse y congelarse.
Desconectar mangueras exteriores: antes que llegue el frío intenso desconectar las mangueras de jardín y, si es posible, utilizar una válvula interior para cortar y drenar el agua de las tuberías que van a las llaves de agua exteriores.
Deja un goteo constante: en noches de frío extremo, dejar un grifo (preferiblemente uno que esté en una pared exterior) goteando ligeramente. El movimiento constante del agua reduce la probabilidad de congelación y ayuda a aliviar la presión en las tuberías.
Cerrar la llave de paso principal: si las personas se van a ausentar de una casa por varios días y las temperaturas serán muy bajas, se debe cerrar la llave de paso principal de agua y abrir todos los grifos para drenar el sistema. Esto garantiza que no quede agua estancada que pueda congelarse.
Sal en las cañerías (con precaución): algunos especialistas sugieren verter sal (preferiblemente marina o gorda) en las cañerías una vez por semana para prevenir la congelación. Sin embargo, esto debe hacerse con precaución y no en exceso, ya que el uso prolongado de sal puede tener efectos corrosivos en algunos materiales de tuberías.
Revisar las tuberías regularmente: especialmente en invierno, controlar visualmente las tuberías para detectar cualquier signo de congelación, como hinchazón o escarcha.
No usar fuego directo para descongelar: si una tubería se congela, nunca se deben usar sopletes, estufas de queroseno o llamas abiertas, ya que se puede dañar la tubería o provocar un incendio. Utilizar métodos más seguros como un secador de pelo o paños calientes.
Por último ante alguna dificultad recurrir a profesional. Si no se puede descongelar una tubería o si existen sospechas que se algo se ha roto, contactar a un plomero matriculado.