POLÉMICA
Viviana Canosa se pudrió y destruyó a Gonzalo Valenzuela, luego de que criticara a la Argentina
Viviana Canosa volvió a encender la polémica y esta vez su blanco fue el actor chileno Gonzalo Valenzuela. La conductora de El Trece reaccionó con furia luego de que el ex de Juana Viale cuestionara duramente a Diego Maradona y a la cultura argentina durante una entrevista en el stream PorcelTV. Entre otras cosas, el actor calificó el gol con la mano a Inglaterra en el Mundial de 1986 como “un cáncer social” que marcó negativamente a la sociedad argentina desde entonces.
Lejos de dejar pasar el comentario, Canosa no se guardó nada y le respondió con ironía y contundencia. “¡Eran los ingleses! ¡Había pasado muy poco tiempo de Malvinas! Igual él hay un montón de cosas que no le puede explicar a su hijo y no tiene que ver con el gol de Diego”, arrancó su descargo. Y fue más allá: “La verdad, Manguera, lo lamentamos pero ustedes no tuvieron ni un Messi ni un Maradona. Flaco, es así ¿qué querés que te diga?”.
Pero Canosa no se quedó solo en lo futbolístico. También apuntó directamente contra la moralidad del actor. “Manguera, el moralista. ¡Andás en un auto con la documentación vencida! ¿Cómo le explicás a tu hijo que estabas ‘choborra’ y que decías ‘vivo acá cerca’?”, lanzó sin anestesia, en alusión a una supuesta situación personal de Valenzuela.
El comentario del actor, que además expresó simpatía por Javier Milei y cuestionó el traspaso presidencial de Néstor Kirchner a Cristina Fernández, no cayó bien en los medios ni en las redes. En el mismo programa, la panelista Débora D’Amato sumó su análisis y también cruzó con dureza al chileno. “Él abrió su propio streaming y, en el primer programa, decidió hacer este comentario. Por supuesto que el gol que le hizo Maradona a los ingleses apilándolos es mucho más lindo, pero en ese contexto tenía una connotación ‘robar’ por el tema de Malvinas”, explicó.
D’Amato también destacó que la idolatría hacia Maradona no se reduce al gol con la mano: “Ahora también dice que lo idolatramos a Diego por esto y no es así. Hay un abanico inmenso de él como futbolista que hace que todos lo admiren y a él ya se le decía Dios desde antes, no nace ahí una categoría divina”. Y concluyó con una reflexión sobre el fútbol como juego de astucia: “El fútbol es un deporte con picardía, que después el VAR vino a romper”.
El cruce entre Canosa y Valenzuela también volvió a poner sobre la mesa el delicado equilibrio entre la opinión personal y el respeto por la historia de un país. D’Amato remató: “Capaz Valenzuela le puede explicar a su hijo cómo, mientras acá los pibes iban a las Malvinas, en tu país se cagaban en todos nosotros ayudando a los ingleses”.