¿Qué pasa con la contaminación sonora en Bariloche?
Pasa el tiempo y pese a las ordenanzas emitidas al respecto, la contaminación sonora en Bariloche crece día a día, afectando a vecinos de todas las edades.
La ordenanza 2401-CM-13, vigente desde hace doce años, prohíbe la producción de ruidos molestos, superfluos o extraordinarios en todo el ejido municipal, incluyendo calles, plazas, parques, locales comerciales y viviendas. Sin embargo, la realidad muestra que su aplicación ha sido insuficiente para frenar el problema.
Los efectos negativos del ruido en la salud están ampliamente documentados. Según la Organización Mundial de la Salud, niveles superiores a 55 decibelios pueden causar molestias, y por encima de 85 decibelios pueden provocar trastornos del sueño, problemas circulatorios e incluso ataques cardíacos.
Para abordar esta problemática de manera efectiva, es necesario implementar una serie de medidas integrales:
- Actualización de la normativa: Revisar y modernizar la Ordenanza 2401-CM-13 para adaptarla a las condiciones actuales de la ciudad, estableciendo límites claros de decibelios y criterios objetivos de medición.
- Fortalecimiento de los controles: Dotar a los inspectores municipales de herramientas adecuadas, como decibelímetros, y establecer procedimientos claros para la fiscalización y sanción de infracciones.
- Campañas de concientización: Lanzar iniciativas educativas que informen a la población sobre los efectos nocivos del ruido y promuevan conductas responsables. Experiencias como la campaña "Más luces, menos ruido" en San Miguel de Tucumán pueden servir de inspiración.
- Promoción de tecnologías limpias: Fomentar el uso de vehículos eléctricos o híbridos, que generan menos ruido, y apoyar a talleres que adecuen los sistemas de escape a las normativas vigentes.
Fuentes oficiales consultadas comentaron que son muchos los operativos de control y que se aplican fuertes sanciones por ruidos molestos. La contaminación sonora no solo afecta la calidad de vida de los habitantes, sino que también tiene un impacto negativo en el medio ambiente, especialmente en una ciudad ubicada dentro de un parque nacional.
Es hora de tomar medidas concretas para garantizar una convivencia armónica y respetuosa del bienestar de todos. Volver a las bases de una sociedad que valora el respeto mutuo y el cuidado del entorno es fundamental para construir un futuro más saludable y sostenible.