EL HUMOR DE LUTO
Cómo fue la última nota en la TV de Toti Ciliberto antes de morir
El mundo del espectáculo está de luto tras la muerte de Salvador ‘Toti’ Ciliberto, referente del humor que dejó una huella imborrable en la TV. Una noticia triste, que sin dudas golpeó a todos este martes por la mañana. Tenía 63 años, y mucho camino más por recorrer en la vida.
La muerte de Toti fue confirmada por su amigo y colega Larry de Clay, que expresó su profundo dolor en redes sociales con un emotivo mensaje de despedida: “Esta tristeza es enorme. No tengo consuelo. Hola Alto Hermano. Te vamos a extrañar toda la vida”.
Según trascendió, Ciliberto se encontraba internado en el hospital Thompson de San Martín por un problema intestinal cuando sufrió una hemorragia interna que derivó en un paro cardíaco. Una situación que nadie esperaba que tuviera este desgarrador desenlace.
De acuerdo a la información que se dio a conocer por estas horas, la situación pareció estabilizarse por momentos, e incluso intercambiaron un mensaje de voz en el que el humorista sonaba mejor. Sin embargo, su estado empeoró drásticamente durante la madrugada y falleció.
El 26 de diciembre de 2024, Toti abrió su corazón en lo que sería su última entrevista. Fue en el programa DDM, conducido por Mariana Fabbiani, donde habló sin filtros sobre su lucha contra la adicción a las drogas y los proyectos que lo mantenían activo.
“Lloraba mientras consumía. Ahí me di cuenta de que no podía seguir así”, confesó el humorista sobre el momento en el que se dio cuenta que debía ponerle un stop a todo. Dijo que había caído en las drogas por inconsciencia, creyendo que podía controlarlas, hasta que todo se convirtió en un infierno. “Nada justifica la adicción”, disparó.
Toti también relató cómo el humor se convirtió en su refugio después de una adolescencia marcada por el bullying. “Se reían de mí, hasta que dije ‘Que se rían conmigo’. Invertí los roles”, recordó, creando un escudo para quienes se burlaban de su acné.
Sin embargo, el camino hacia la recuperación fue más complejo y requirió apoyo profesional y personal. Su psicóloga, su psiquiatra, su familia y su última pareja, Ana, fueron pilares fundamentales en su proceso.
“Estaba vacío. Solo no se puede, necesitás de una fuerza superior”, admitió Ciliberto. Tras años de tratamiento, en esa fecha ya llevaba dos décadas libre de consumo. Uno de los pasos más difíciles fue contarle la verdad a sus hijos, con quienes, según reconoció, tuvo actitudes que hoy lamenta.
Toti también reflexionó en ese entonces sobre su lugar en la televisión: “Hubo un momento en que dudé de mí porque me dijeron ‘Ya dio todo lo que tenía que dar’. Además, llegaron nuevas generaciones. Pero entendí que la edad no define el humor”, contó.