La dualidad del 24 de Marzo en Bariloche, entre los pañuelos y el monumento a Roca
Este 24 de Marzo se realizó una nueva pintada de pañuelos en la plaza del Centro Cívico. Allí, en el epicentro de la ciudad, vecinos, independientes y de distintas agrupaciones, se concentraron para reivindicar la lucha de los militantes -muchos de los cuales fueron desaparecidos en la última dictadura militar-, y la de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo por Memoria, Verdad y Justicia, y por la restitución de los niños y niñas apropiados.
Años anteriores esta acción estuvo aparejada a una “grieta” en la comunidad, los que optan por reivindicar las pintadas en la plaza del centro y los que opinan que debe haber un monumento a los desaparecidos y no los pañuelos en el suelo, ratificando el valor del patrimonio histórico de la fachada del Centro Cívico.
Sin embargo, hoy la polémica no estuvo en la pintada en sí misma, sino en el monumento a Julio Argentino Roca, presidente de Argentina en dos períodos (1880-1886 y 1898-1904), figura central del PAN (Partido Autonomista Nacional), referente de la Revolución Conservadora e impulsor de la “Campaña del desierto”.
Germán Schwartz, hijo de una persona desaparecida durante la última dictadura cívico militar y miembro de la agrupación H.I.J.O.S, precisó a El Cordillerano que solicitaron al intendente “tapar” el monumento en el marco del 24 de Marzo. “La postura del intendente es un rotundo ‘No’”, indicó.
“Queremos tapar al genocida Roca justamente para evitar la vandalización y que no esté presente. Obtuvimos una negativa rotunda, 'el Roca no se tapa’, nos dijo”, agregó German.
“Le fuimos a pedir de taparlo por lo que significa, ya que no sólo está presente la sociedad civil sino representantes de los pueblos originarios y que esté ahí no es agradable. Le dije que durante años se tapaba con el pinito de navidad ahora solo era cubrirlo pero bueno, lamentablemente tienen esa postura” manifestó.
Por otra parte, el doctor Rubén Marigo, de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Bariloche (APDH) también se refirió a la presencia del personal policial formando un cerco perimetral al monumento. Si bien marcó su punto de vista, aclaró que se trata de dos posturas que conviven históricamente en el Centro Cívico.
“Hoy han vallado al primer genocida y se ha respetado. Somos conscientes que hay dos posturas y más en Bariloche. Está la estatua del genocidio de los pueblos originarios y el símbolo de la lucha, que son los pañuelos de las Madres de Plaza de Mayo y está bien”, señaló.