2025-03-13

ENTREVISTA EXCLUSIVA CON EL CORDILLERANO RADIO

¿Cómo va a ser el show de Alejandro Lerner en Bariloche?

Hoy desde las 21 en el Teatro La Baita el artista revivirá los mejores éxitos para toda la audiencia.

El año pasado recibió el Grammy Latino a la Excelencia Musical, pero no se mueve ni un centímetro de valores como la honestidad y la emoción. Confió anécdotas entrañables.

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Admitió que puede sonar pueril, pero Alejandro Lerner no dudó ni un instante: “éxito es que te digan te amo en tu casa, tu mujer y tus hijos. Y el cariño de la gente”, proclamó el músico. En la actualidad “hay una deformación cultural” según la cual “el éxito es un número o una cuestión numérica: cuántos seguidores, cuántos espectáculos, pero no se mide a nivel de afecto”. En el contexto de una “vida extensa” (nació en 1957), el éxito “se mide a través del afecto, la emoción y el agradecimiento que recibo de la gente”, insistió.

El creador de tantos clásicos se presentará hoy a la noche desde las 21, en Teatro La Baita, y para entrar en clima, dialogó ayer con El Cordillerano Radio, a través de las inquietudes de nuestro compañero Daniel Pardo. En el transcurso de la charla compartió que se vale de un teleprompter durante los conciertos en vivo porque en ocasiones, impactan en su concentración las situaciones que advierte en el público.

“En el escenario estoy en un estado muy particular de atención. A mí me pasa que me engancho en algunas situaciones: una pareja besándose, un cartel, un papá con un niño… Me pegan, me olvido la letra y empiezo a decir cualquier cosa (risas). Quedo colgado y eso es lo lindo. Los espectadores están pendientes de qué pasa arriba del escenario y yo de lo que hacen ellos abajo. Eso es ser artista, alimentarse de lo que se recibe, del diálogo”, señaló. Y brindó un ejemplo muy claro: “en España pasa que vienen (a los conciertos) distintas generaciones, te piden una canción que no tocás hace 30 años y se te mueve el piso”, concedió. “Se arma una conexión emocional muy enriquecedora que se retroalimenta, por eso sigo entusiasmado con hacer shows y conciertos”, confió Lerner.

En una conversación con Pardo, imposible que en algún momento no afloren Los Beatles, pero el reciente ganador del Grammy Latino a la Excelencia Musical 2024 aprovechó el convite para compartir un par de anécdotas muy recientes. “Hay músicos que te generan una conexión emocional, aunque no canten. A (Paul) McCartney me dan ganas de decirle gracias y abrazarlo. También me pasa con Charly (García). Fui invitado al concierto de Sting porque soy muy amigo del guitarrista y estaba Charly”, mencionó.

Alejandro: veterano y vigente.

En este punto, el cantautor hizo un poco de historia: “empecé en este ambiente muy temprano, a los 16 años ya estaba en discos de León Gieco”. También trajo a colación su participación en el célebre Buenos Aires Rock (BA Rock) y mencionó sus emociones cuando antes aún, vio a Sui Generis en vivo. “Como público, me rompieron la cabeza las canciones y las melodías. Era fan de Los Beatles y ser músico ya era mi ambición e inquietud”. Entonces, “cuando lo vi a Charly con su sillita de ruedas (hace unas semanas) me agaché a su altura e hice una reverencia. Sting me dijo: ¡hacéme lo mismo! Se puso celoso”, bromeó Alejandro. “Le dije en inglés: él inventó todo acá”.

Sin fórmulas

Días después, en el mismo ámbito, el músico se encontró con Nito Mestre, “así que fueron hermosos esos dos encuentros. Genera emoción encontrarte con los que te han emocionado”, resaltó. La pregunta de Daniel había referido a cómo se construye un clásico y si hay conciencia al respecto. Se trata de “las canciones que emocionan y tocan el corazón. No hay una fórmula, nadie dice: voy a hacer un clásico… Fundamental es la honestidad porque si la canción no es honesta, la vas a escuchar un rato y después cambiás por otra. El otro día estuve en el homenaje a Pappo y yo siempre fui una rareza dentro del medio, se me acercaban los rockeros a sacarse una foto y me hablaban de Campeones de la vida o Volver a empezar”, compartió Alejandro. “Lo más importante es abrir el corazón, ampliar el espectro de prejuicios y borrar los que te alejan de la gente”.

El creador del celebérrimo “Todo a pulmón” negó que canciones suyas compitan con otras. Se trata de las más versionada que tenga como autor a un artista argentino. Su historia es particular: “la hice de madrugada en un departamento prestado con un piano que recién acababa de comprar. Lo que menos piensa uno en ese momento es que una canción que diga pulmón se va a convertir en clásico (risas). ¿Cuántas canciones dicen pulmón? Lo que gana y la gente recibe es la honestidad de lo que uno está documentando”, destacó. “Yo no puedo competir con aquel Lerner que tenía 24 años, lo que hago es documentar el que soy hoy, 40 años y un poco más tarde”, explicitó.

En esa línea, también destacó el presente de Miley Cyrus. “A todos la vida nos pasa, algunos hemos crecido y otros no, por lo menos desde nuestra subjetividad”, estableció. “A mí me interesa el próximo documento, la composición que todavía no hice. Entre los viajes, la familia y las grabaciones, paso mucho tiempo sin componer. A veces no tengo la tranquilidad o la claridad para componer, pero siempre estoy entusiasmado con algo. Considero que lo creativo es caótico”, si la tarea creativa es “muy ordenada o cuadrada resulta monótona”.

Con la emoción a flor de piel.

Los últimos momentos de la charla giraron en torno al inverosímil rechazo inicial que cosechó “No hace falta que lo digas”, uno de sus éxitos más rotundos. “Yo hice música instrumental, música para películas, para chicos, para grandes, música electrónica contemporánea y muchas otras cosas. (El director cinematográfico) Alejandro Doria me pidió música instrumental y la letra de Cuatro estrofas. Yo ya la tenía escrita, pero la había hecho para una novia y no se la quería dar”. La película en cuestión era “Los pasajeros del jardín”, protagonizada por Rodolfo Ranni y Graciela Borges, quienes según la trama vivían una historia apasionada, hasta que saben que el personaje del primero va a morir.

Trae todas las que no te gusten

“No hace falta que me mires. / No hace falta que lo digas. / No hace falta que me expliques / cuando lloras o te ríes / No hace falta decir / que me quiero morir a tu lado. / Te amo”, escribió entonces Alejandro, pero Doria la desechó. “Quiero Cuatro estrofas, no esa”, dijo el director. Como resultado, nuestro visitante pensó: “La compuse al pedo, es fea”. Por entonces, “yo era una artista de rock, no había baladas. Tenía canciones románticas, pero eran mías”. Después vinieron los tiempos de Lerner y La Magia, de la explosión de “Todo a pulmón”, de los contratos discográficos y la obligación se sacar un disco por año.

“Para el tercero me quedaban algunas canciones, aunque no alcanzaban para un disco. Le dije al productor: te muestro una, pero no sé si te va a gustar… Canté No hace falta que me mires, con su melodía, su letra, sus cambios de acordes. Me dijo: mostrame todas las que te parece que no me van a gustar”, sonrió Alejandro. “Fue la canción que me llevó a conocer a Armando Manzanero, fue como una pelota de billar que rebota y te lleva a un lugar impredecible. (Luis Alberto) Spinetta me dijo que era la canción de amor más hermosa que había escuchado en su vida”. Pavada de reconocimiento. “Jamás lo había pensado”, admitió.

“Vénganse que voy a estar con toda la banda”, invitó Lerner al momento de despedirse de El Cordillerano Radio y su audiencia. “Va a ser un espectáculo super emocionante con mucho rock, pop, baladas y canciones que grabaron otros artistas que yo nunca había tocado en vivo”, anunció. “De todo”, insistió. Vaya a saberse qué nuevos clásicos estén por nacer en la prometedora noche barilochense.

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