2025-03-01

NO IMPLICA EL LEVANTAMIENTO DEL CEPO

El FMI aún no alcanzó un acuerdo con la Argentina y siguen las negociaciones

La subdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Gita Gopinath, mantuvo este viernes una nueva reunión virtual con el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo.

En un clima de incertidumbre y expectativa, las tensiones entre Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI) continúan sin llegar a un punto de entendimiento cerrado. Durante esta fructífera reunión, titular del Ministerio de Economía, el reconocido Luis Caputo, junto a su experto equipo económico, se sentaron virtualmente en la mesa de negociaciones con Gita Gopinath, subdirectora gerente del FMI.

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La discusiones, según informó Gita a través de sus redes sociales, alcanzaron ciertos avances pero quedaron lejos de cristalizar un acuerdo final, necesario para brindar el oxígeno financiero que Argentina tanto precisa.

Explorar la relación entre ambas partes pinta un panorama introspectivo en lo que a Argentina respecta en términos económicos. Las reservas internacionales menguantes son un aspecto trascendental que extiende una sombra sobre las negociaciones. A esto se añade un mercado cambiario inestable interior acompañado de presiones nacidas de conflictos internos que claman por soluciones de raíz que infunden cautela en el equipo del FMI.

En el plano externo, el cierre de un tratado con el Fondo sentenciaría un profundo mensaje de compromiso y responsabilidad fiscal del lado argentino. Generaría, con ello, un flujo mucho más prometedor de inversiones extranjeras directas y consolidaría nexos con instituciones crediticias globales, repercutiendo positivamente en la confianza depositada en estas decisiones por los actores externos.

Miramos hacia el impacto que un convenio de estas características podría tener en el territorio argentino, percibe un escenario donde dicho acuerdo se traduce en estabilización cambiaria, estabilización del Banco Central y un viento a favor para navegar las agitadas aguas del contexto económico general. Pero, quizás, el punto álgido de esta proyección es la implementación de reformas esenciales en materia fiscal y administrativa que ofrecerían un halo de estabilidad a nivel local.

Sin embargo, tanto Caputo como Javier Milei, la figura presidencial al frente de las políticas, han advertido y aclarado que de ninguna manera un tratado con el FMI puede significar la liberación inmediata del cepo cambiario. Este obstáculo técnico, referencia constante dentro del discurso político, ha sido pintado por Milei como un desafío con expectativa de liberarse el 1° de enero del 2026 a menos que algún beneficio financiero procedente del Fondo lo adelante en el cronograma pactado.

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