2025-02-25

SEMANA PASADA SE VIO EN BERLÍN

Película de una barilochense llega al cine Gaumont

Justo cuando su documental se estrena en la sala que anhela todo realizador independiente, Maia Gattás Vargas está en Madrid en el contexto de una residencia artística. Su relación con la causa palestina.

Vaya a saberse qué ráfaga sopló para que Maita Gattás Vargas se encuentre en el exterior al mismo tiempo que su película llega al Gaumont. En efecto, “Viento del Este” (2023) se estrenará en la emblemática sala capitalina el próximo jueves a las 19:30 y permanecerá en cartel por espacio de una semana, justo cuando la realizadora participa de una experiencia artística en la capital española.

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“Te hablo desde el invierno”, le dijo la artista a El Cordillerano océano de por medio. “Me mudé en octubre a Madrid para hacer una residencia de investigación artística de un año en el centro de arte Matadero. Se llama así porque está donde hace unos 100 años funcionaba el antiguo matadero municipal”, explicó la vecina de Los Coihues. “Es un edificio gigante e increíble donde suceden muchas cosas al mismo tiempo. Está la cinemateca, hay teatro, una escuela de danza y también las residencias de arte de distinto tipo”.

De esa última faceta participa nuestra interlocutora. “El proyecto que presenté se llama Indagaciones atmosféricas y en un punto se desprende mi película: Viento del Este. Es el documental que estrené en 2023, en el que hablo sobre mi relación con el territorio de Palestina y el duelo por la muerte de mi padre”, recordó. “Él murió en una tormenta, en una sudestada en el Río de la Plata y en un momento, me di cuenta de que el clima era muy protagónico en la película y también, que filmaba muchos paisajes y situaciones de sol – tormenta, hielo – deshielo o nieve. No son el primer plano de la película, pero sí estaban muy presentes”, admitió.

La realizadora en Cisjordania, cuando fue a filmar en 2019.

No fue la intención consciente original. “Una amiga, después de verla en el estreno, me dijo algo así como que mi película es sobre cómo el viento mueve las cosas. Esa frase me quedó resonando y empecé a interesarme mucho en la meteorología, a entrevistar meteorólogos, visité el Museo Meteorológico en Córdoba (Argentina), el Servicio Meteorológico Nacional y también empecé un diario de nubes desde mi ventana en Villa Los Coihues, filmando algunas cosas y también escribiendo”, confió Maia. “Esa fue la previa que desembocó en la residencia”.

Líneas de trabajo

Está a punto de culminar febrero de 2025. “Ahora estoy hace cuatro meses en Madrid y una de las primeras cosas que hice cuando llegué, para no sentirme tan sola y tan lejos fue armar un grupo de investigación. Se postuló bastante gente, así que tuve que hacer una selección para poder trabajar bien y actualmente, estamos juntándonos todos los martes. Esa es una de las líneas de trabajo”, señaló.

“Otra tiene que ver con una investigación sobre los archivos de la AEMET, que es como el servicio meteorológico en Madrid. Tiene una historia muy rica y observaciones muy antiguas, desde 1803. Así que al igual que en otras obras que ya hice, estoy trabajando con científicos, interesada en los archivos y en el colonialismo, en cómo la ciencia representa a la naturaleza”, precisó la también investigadora y docente. “Es un tema que vengo trabajando hace muchos años y ahora está desembocando en el aspecto atmosférico”.

Cuatro meses fuera de casa puede ser mucho tiempo, pero “todavía me queda un trecho por delante, en el que seguramente pasarán varias cosas más”, aventuró. “Estando acá voy aprovechando para hacer otras cosas, por ejemplo, mi trabajo académico. La semana pasada estuve en un congreso de poscolonialismo en París, hablando sobre el viaje de Bruce Chatwin a la Patagonia, sobre cómo él arranca hablando del cuero del milodón. La ponencia terminó con los mitos del cuero y del Nahuelito, así que sigo trabajando en la parte académica en torno a cómo pensar el territorio patagónico”, indicó la investigadora.

En el aspecto cinematográfico, “Viento del Este” ya “hizo un recorrido muy lindo y sorprendente. El estreno internacional fue en Jihlava, en un festival de documentales de la República Checa. Hubo un montón de proyecciones en la Argentina, por lo menos tres en Chile (Arica, Concepción y Santiago). En mayo de 2024 pude viajar a Toronto (Canadá) al festival Images, bastante centrado en un cine más artístico. Fue un festival donde vi mucho apoyo a la causa palestina, entonces me sentí muy cómoda y feliz porque no siempre sucede”, cuestionó la realizadora.

Anti Berlinale

La más reciente exhibición del documental tuvo lugar la semana pasada, nada menos que en la capital alemana. “Fue circulando en festivales, pero también a través de invitaciones como la que tuve al Strike Berlinale, un paralelo al Festival de Cine de Berlín, que apoya películas vinculadas con Palestina y a voces árabes, que en general, son censuradas en Alemania”, denunció Maia.

Comentó que “especialmente, se censura la frase Del río hasta el mar, Palestina será libre. Está considerada en Alemania como antisemita, así que este festival arma un circuito paralelo, la proyección fue el jueves y fue hermoso, hubo un montón de gente y se debatió qué significan estas estrategias de boicot cuando desde la sociedad civil se siente tanta impotencia, es decir, que más se puede hacer además de ir a una marcha. Una de las iniciativas del BDS (Boicot Desinversión y Sanciones), que ya tiene más de 20 años, es boicotear en el consumo, en lo cultural y en lo académico”, informó.

En la que pasó, estuvo en el epicentro de la industria cinematográfica y “esta semana tenemos el estreno en el Gaumont, un cine muy mítico de Buenos Aires, donde he visto muchísimas películas, que aún hoy resiste, sigue siendo accesible y va mucha gente diversa”, celebró la cineasta. “Es bastante angustiante la verdad, me gustaría estar presente, especialmente por lo simbólico que implica el Gaumont”, dijo en relación con su insospechada ausencia.

Sobre todo, porque “no en todas, pero estuve en muchísimas proyecciones de la película, siempre la acompañé y participé de los espacios posteriores, la vengo siguiendo de cerca. En esta oportunidad, van a estar Marcelo (Burd), el productor, y las personas que trabajaron, como Andrés Perugini (sonidista), Luján Montes (retocadora) y un montón de familias y amigos apoyando. Me encantaría estar, pero es demasiado caro el pasaje”.

Según pudo apreciar El Cordillerano, el estreno despertó interés en prensa especializada de Buenos Aires. “Supongo que haré como una video llamada en vivo, aunque acá va a ser súper tarde en la noche, pero me da mucho entusiasmo hacer ese rito de pasaje que es proyectar Viento del Este en el cine Gaumont”. En el que tal vez sea el peor momento del cine argentino, la peli de una barilochense llega a la sala que todo realizador independiente anhela. Que el viento no acerque al menos esa noche, el crepitar de armas sobre Palestina.

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