Testimonios
Incendio El Bolsón: María, la partera rural, perdió todo por el avance de las llamas
Se siguen conociendo situaciones lamentables con respecto al avance del fuego en la zona de Mallín Ahogado. Cientos de casas consumidas por las llamas, muchos deben comenzar de cero ya que han perdido lo que habían logrado con toda una vida de esfuerzo.
María Vergara perdió casi todo lo que tenía en su chacra, incluía su vivienda. Ya está jubilada pero su vida ha sido de entrega a la comunidad, ha ayudado a dar a luz a más de 200 bebés.
El Cordillerano dialogó con la vecina que vive a 800 metros de Wharton, donde se inició el fuego. “Llegó rapidísimo el incendio a mi casa, tuve que salir con lo puesto” se lamentó.
En ese momento estaba con voluntarios en su chacra, quienes construían un baño para una de las casitas que tenía, entre otras tareas. “Ellos no tienen idea de estas cosas entonces les dije 'esto es un incendio', y que trajeran todas sus cosas y que cuando yo les dijera, nos teníamos que ir rápidamente”.
Fue así, “en media hora el fuego ya estaba cruzando la calle, fue tremendo, una destrucción total”.
María en un momento de la charla habla en presente: “Todavía no me sale hablar en pasado al referirme a mi casa y mi chacra, es muy duro lo que hemos pasado”.
Ella tenía casas construidas con permacultura. “Eran dos pequeñas, hechas con madera, barro y arcilla, además otras cuatro más estilo dormis, donde se hospedaban los voluntarios durante el verano”.
Contaba con un espacio con lona donde funcionaba una cocina comunitaria. Todo eso se quemó, animales de granja no tenía pero sí sus mascotas, “dos perros que en ese primer momento me los llevé y cargamos en el auto a los gatos, pero en un descuido de los voluntarios, se escaparon por la ventilla”. Tres aparecieron ahora, pero con las patitas quemadas y aún falta que regrese uno.
Perdió además todo lo de la huerta con invernadero y un freezer donde juntaba frutas y verduras para el invierno. “Se quemaron todos los árboles frutales, se salvaron solo dos manzanos".
María tiene una manera de ver la vida muy diferente al común de la gente. “Aunque duele mucho siento que esto es una purificación, esos cachetazos que te da la vida, ahora hay que aprender a reconstruir pero con la base del amor y de la solidaridad de la gente”.
No solo a ella la llaman amigos y conocidos, para darle fuerzas e impulsarla a seguir adelante. “Se está desplegando un circuito hermoso de amor y acompañamiento”.
Acompañante de las maternidades y paternidades
María nació en Buenos Aires pero cuando tenía 18 años, en 1979, se vino a vivir a la zona de Wharton. Toda su vida la dedicó a acompañar a las pobladoras al momento de dar a luz, no dentro del sistema de salud pública sino, como una misión personal. “A partir de que me jubilé decidí bajar la cantidad de nacimientos al año, pero sé que nunca voy a dejar de hacerlo”.
Acompaña a las mujeres desde sus primeros meses de embarazo y, obviamente, hasta el momento del parto. “Algo mucho más holístico pero es hermoso y que me encanta hacer; es parte del servicio que tengo para dar”.
Trabajó como voluntaria en el Hospital de El Bolsón, como acompañante emocional. “Es personalizado y dura aproximadamente 7 meses”.
Consultada sobre la cantidad de bebés que ayudó a que nazcan, dijo, “no son tantos, deben ser más o menos 200, las parteras en un hospital atienden muchos más”.
Cómo colaborar
Es muy difícil para María decir qué clase de ayuda necesita, ya que perdió todo. Por eso más práctico sería darle una mano a nivel económico por medio de su Alias: Bombo.tiza.acero de Banco Patagonia. A nombre de María Teresa Vergara, DNI 14.018.421.
Además se puede donar cocina a gas o un anafe, elementos de cocina o herramientas.