EL EXGUARDAPARQUE APUNTÓ CONTRA LA MINISTRA DE SEGURIDAD
Conforme con que se haya desalojado Los Alerces, Beletzky afirmó que otros deberían ser tratados con la misma vara
A partir de su pasado como guardaparque, el ecologista Alejandro Beletzky mantiene un contacto asiduo con trabajadores de diversos parques nacionales y suele tener información de “primera mano” acerca de lo que sucede en las áreas protegidas.
De tal forma, siguió con atención la situación de Los Alerces, donde se vivía un caso de usurpación por parte de la comunidad Pailako, encabezada por Cruz Cárdenas.
Así, más allá de estar contento con que la cuestión se haya regularizado, se encuentra en desacuerdo con lo que considera una “intención de buscar protagonismo” de figuras políticas.
De esa forma, calificó el desalojo que se concretó la semana pasada como “un trámite normal, legal, de expulsión de una usurpación”, pero repudió lo que tildó como “un circo” y “una utilización mediática por parte del gobernador de Chubut, Ignacio Torres; el presidente de Parques, Cristian Larsen; y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich".
En tal sentido, expresó: “Al igual que Cárdenas, quien violó la ley usurpando una casa de guardaparque (la seccional El Maitenal), hay un señor llamado Joe Lewis que usurpó tierras del Estado argentino sobre la frontera, donde por ley no debería estar. Y no solo usurpó, sino que bloquea el paso hacia el lago”.
“La ley tiene que ser pareja para todos. Pero hoy, en la Argentina, el poder está en manos de mediocres representantes de la oligarquía y cipayos genuflexos”, manifestó, para luego añadir: “A ver si Patricia Bullrich y toda esa manga de cobardes hacen algo para expulsar a los grandes usurpadores de tierras que compraron ilegalmente en zona de frontera”.

Alejandro Beletzky distinguió la acción de desalojo, que consideró correcta, de la actitud asumida por las autoridades (foto: Matías Garay).
Luego, puntualizándose en lo que sucedió en Los Alerces con la comunidad Pailako, sostuvo: “Me genera un rechazo muy fuerte la actitud violenta. Cuando tomaron la seccional de guardaparques, empezaron a actuar violentamente. Por ejemplo, prendieron fuego un puente antiguo de madera, que era una vía de escape en caso de incendio; rompieron vehículos oficiales y atacaron a guardaparques que se acercaban para apagar el fuego, impidiendo que lo hicieran. Todo eso es inaceptable”.
“Los parques nacionales no son de alguien en particular, sino de todos los argentinos. Históricamente, dentro de las áreas protegidas, salvo excepciones muy limitadas ante situaciones conflictivas, los habitantes que estaban allí fueron respetados. Se buscaron acuerdos de producción ganadera, lanera, turística y de uso del bosque para leña. Es inapropiado que una persona, aludiendo una pseudopertenencia al pueblo mapuche, tenga esa actitud de tanta violencia”, desarrolló Beletzky, para quien el hecho de que se hayan retirado antes de que se efectuara el desalojo conforma una “prueba de reconocimiento de la irregularidad”.
“Más allá de esto, existe otro proceso por una situación de violencia extrema, que tanto Cruz Cárdenas como su compañera, María Belén Salinas, tuvieron contra un tío de ella, a quien golpearon y sacaron de una casa”, sumó el exguardaparque, a la vez que afirmó: “Es fundamental que se entienda que no hay más lugar para la violencia, ni del Estado, como ha pasado en el caso de Rafael Nahuel y todos los que hubo durante el gobierno de Mauricio Macri y que también se producen en este momento, ni tampoco de los pueblos que habitan nuestra región”.
Beletzky, asimismo, remarcó que “la conservación es otro elemento vital, porque la propiedad de los parques nacionales es de las presentes y futuras generaciones, y toda actitud de violencia contra las áreas protegidas tiene que ser controlada”.
“Es cierto que hay que buscar formas de diálogo, pero esa gente (la lof Pailako) jamás quiso dialogar”, concluyó.