MUJERES QUE TRANSFORMAN
Mira Murati y una reflexión para pensar las inteligencias artificiales
Mira Murati pudo mirar el futuro cara a cara. Nació en 1988 en Vlorë, Albania. A los 16 años se mudó a Vancouver, Canadá y luego estudio en el Dartmouth College en Estados Unidos donde se licenció como Ingeniería Mecánica. Trabajó en Goldman Sachs (2011), Zodiac Aerospace (2012-13), en Tesla como Gerente Senior de Producto para el Model X y después en Leap Motion. En 2018 se unió a OpenAI, que por ese entonces era un laboratorio sin fines de lucro sostenido por el aporte de donantes. De allí surgen los productos como el chatbot ChatGPT y el generador de imágenes Dall-E. Están desarrollado un productor de video denominado Mura, aún sin fecha de lanzamiento. Termino siendo CEO de la compañía a sus 34 años.
Por su aporte la empresa paso de tener ingresos de treinta millones de dólares en 2022 a más de mil millones según Forbes. Microsoft se asoció con una inversión de diez mil millones. The New York Times la menciona como “la creadora de ChatGPT”, el Financial Times la destaca como una de las mujeres más influyentes del mundo. “No solo creamos modelos más inteligentes, cambiamos fundamentalmente la forma en que los sistemas de IA aprenden y razonan a través de problemas complejos”, comenta sobre la revolución que esto implica.
Mira Murati brega para que todos estos avances estén al servicio de la humanidad, con tecnología útil y segura, intuitiva y accesible, pero teniendo consideraciones éticas y de seguridad. En sus palabras “La inteligencia artificial puede ser mal utilizada o utilizada por actores nocivos. Y eso plantea muchas preguntas. ¿Cómo gobernamos el uso de la IA de una manera que esté alineada con los valores humanos?”. Por esto cree imperativo que se establezca una regulación por parte de los gobiernos y no de las empresas, y que filósofos, humanistas, artistas y científicos sociales tienen que participar en la reflexión colectiva sobre este tema. Las tentaciones que surgen de las ambiciones tecnológicas deben encasillarse. La IA "va a cambiar industrias enteras, la gente lo ha comparado con la electricidad o la imprenta", cambiará las brechas entres países y de hecho será un arma. Por eso la regulación de la IA es imprescindible. A pesar de esto ella es optimista.
Para sorpresa del mundo informático Mira Murati renuncio a su cargo “Quiero tener el tiempo y el espacio para mi propia exploración”. Ella vio el futuro y quiere reflexionar antes de seguir hacia allí.