TRISTEZA
Navidad a puro llanto en Gran Hermano: ¿Qué pasó?
La llegada de la Navidad también se sintió a pleno dentro de la casa de Gran Hermano. Es que, no sólo el dueño del hogar otorgó todo lo necesario para vivir una fiesta a pleno, sino que también a los jugadores les pegó el momento emotivo. Tanto es así que hubo lágrimas de tristeza en gran parte de ellos.
Teniendo en cuenta que muchos de ellos pasan por primera vez una Navidad alejados de sus padres, mientras que otros deben vivir la celebración alejados de sus hijos, la tristeza se hizo presente dentro de la casa de Gran Hermano. En este contexto, se pudo ver a muchos entre lágrimas y un tanto arrepentidos de haber ingresado al reality, por lo menos por esos instantes.
Es que a la hora del brindis, el dueño de la casa realizó la cuenta regresiva por lo que todos los jugadores levantaron las copas para brindar a distancia con sus familiares y también entre ellos. Fue allí cuando se pudieron comenzar a ver los primeros emocionados.
Sucede que Keila fue una de las primeras en romper en llanto, ya que a medida que se acercaban sus compañeros con las copas para saludarla ella comenzaba a llorar. Es que allí se comenzó a ver la tristeza de muchos jugadores. Sucede que otra de las que no aguantó las lágrimas fue Luciana, quien en varias oportunidades expresó la cercanía que mantiene con su madre.
Fue así como se sumaron dos personas a romper en llanto al recordar a sus hijos. Por un lado Petrona, quien además en los últimos días expuso que también extraña a su pareja. Mientras que Brian hizo lo propio, ya que apenas se hicieron las 12 miró a la cámara y levantó la copa para saludar a sus 3 hijos, a quienes le habló con ternura.
A medida que la noche avanzaba, Brian se ponía cada vez más tenso y triste por la lejanía con sus hijos, a quienes no podrá ver abrir los regalos. Es por eso que en medio de su llanto fue Luca quien se acercó a abrazarlo y consolarlo.
De esta manera, si bien en algunos momentos la casa levantó la tristeza y gracias a la música logró encender a quienes se apagaron, en el caso de Keila no hubo caso. Es que decidió aislarse y reflexionar a solas por no poder estar junto a su familia.