Rusia envió un ataque masivo con misiles sobre Ucrania durante la madrugada de navidad
En un nuevo episodio de la compleja y prolongada confrontación entre Rusia y Ucrania, el ejército ruso llevó a cabo una serie de ofensivas dirigidas al sector energético ucraniano en la madrugada del miércoles, causando graves interrupciones en la distribución de electricidad en varias regiones.
Mientras la atmósfera festiva de la Navidad comenzaba a florecer en el entorno ucraniano, las explosiones de los misiles rusos perturbaban la paz y sumían a la población local en una creciente preocupación por la estabilidad de su país.
El ministro de Energía de Ucrania, German Galushchenko, declaró que tras estos devastadores ataques, el gobierno se ha visto obligado a limitar el consumo eléctrico para evitar un colapso total del sistema energético nacional. "Ante esta adversidad, el operador del sistema de transmisión está implementando medidas estratégicas para minimizar el impacto negativo en nuestra infraestructura eléctrica, que es crucial para el país", aseguró Galushchenko a través de su cuenta de Telegram.
Uno de los lugares más afectados ha sido Jarkov, una localidad significativa del este de Ucrania, que ha sido continuamente el objetivo de ataques durante el curso del conflicto. Igor Terejov, alcalde de Jarkov, comunicó en las redes sociales que la ciudad continúa bajo amenaza inmediata debido a varios misiles balísticos detectados en su trayectoria. Según reportes oficiales, se estima que al menos siete ataques rusos golpearon la región, y las autoridades continúan evaluando las potenciales bajas humanas y los daños materiales causados por este escalamiento bélico.
El ataque masivo no se limitó a Jarkov. La fuerza aérea ucraniana alertó sobre el lanzamiento de misiles rusos Kalibr destinados a diferentes áreas del país, incluyendo las regiones de Vinnitsia, Poltava, Dnipropetrovsk, Kirovogrado y Cherkasi. Cada una de estas regiones está lidiando con las consecuencias de los ataques, enfrentándose no solo a la amenaza directa de los misiles, sino también a la deterioración significativa de su infraestructura esencial. "Desde el amanecer, las fuerzas rusas han estado intentando destruir la red eléctrica en la región de Dnipropetrovsk", sostuvo el gobernador Sergii Lisak, describiendo un panorama sombrío del daño progresivo.
Mientras Ucrania absorbe el impacto de esta encrucijada, el Ministerio de Defensa ruso informó haber derribado 59 drones ucranianos durante el transcurso de la noche, destacando también su propio despliegue de misiles de crucero Kalibr desde el mar Negro, aunque sus objetivos finales son todavía inciertos.