2024-12-16

Destituyeron al presidente de Corea del Sur por su intento de imponer la ley marcial

Del total de 300 diputados de la Cámara, 204 votaron a favor de destituir al presidente por insurrección.

Corea del Sur está inmersa en una profunda crisis política tras la destitución de su presidente Yoon Suk Yeol por el intento fallido de instaurar la ley marcial el pasado 3 de diciembre.

Este sábado, el Parlamento surcoreano votó a favor de destituir al mandatario, una decisión que deja a la nación en un estado de incertidumbre y en un periodo de transición política. El primer ministro Han Duck-soo ha sido nombrado presidente interino, mientras el país espera el veredicto de la Corte Constitucional sobre la validez de la destitución.

El Parlamento, integrado por 300 diputados, emitió una votación con 204 legisladores a favor de la destitución y 85 en contra, junto con tres abstenciones y ocho votos nulos. Este casi aplastante resultado refleja el descontento político y social generado por las acciones del presidente Yoon, quien se refirió a esta situación como un "exceso" y "confrontación" política, anunciando su decisión de "dar un paso al costado" temporalmente.

 

 

La respuesta del público no se hizo esperar: más de 200,000 manifestantes se congregaron a las afueras del Parlamento, esperando ansiosos el veredicto, para finalmente estallar de alegría al conocer la decisión. Los enfrentamientos y la presión civil parecen haber jugado un papel crucial en la desfavorable resolución para Yoon. A pesar de la fuerte desaprobación hacia el mandatario, cerca de 30,000 personas se reunieron en otra parte de Seúl en muestra de apoyo al presidente depuesto, demostrando la polarización prevalente en la sociedad surcoreana.

El líder del opositor Partido Democrático, Lee Jae-myung, hizo un llamamiento a la Corte Constitucional para que acelere el proceso judicial y así mitigar el sufrimiento del pueblo ante la "agitación nacional" y "situación absurda" a la que las políticas de Yoon condujeron. Este tribunal es ahora el protagonista central de los próximos meses, ya que tiene un plazo de seis meses para decidir si se confirma la destitución de Yoon, lo que provocaría elecciones presidenciales en dos meses.

A nivel internacional, la situación no pasó desapercibida. El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, destacó el proceso como un reflejo de resiliencia democrática en Corea del Sur. En consonancia, el presidente estadounidense Joe Biden expresó a Han Duck-soo que la alianza entre sus naciones seguiría apoyando la paz y prosperidad en la región.

En el plano interno, Han Duck-soo prometió una "gobernanza estable" durante su gestión. Sin embargo, una sombra de incertidumbre persiste, dado que un caso similar con el ex presidente Roh Moo-hyun terminó sin validez de la destitución en 2004. Esto podría ofrecer esperanzas a Yoon, cuyas impopulares decisiones, como la imposición de ley marcial, han generado profundas divisiones políticas en Corea del Sur.

Te puede interesar