BENEFICIO PARA 150 EMPRESAS
El Gobierno flexibiliza las importaciones de electrodomésticos para que impacte en los precios
El gobierno ha decidido tomar medidas contundentes para aliviar el impacto del elevado costo de los electrodomésticos en el mercado local. La estrategia adoptada se basa en la simplificación de los procesos de importación, un intento claro por incentivar la baja de precios para el consumidor final.
La Resolución 438/2024, publicada recientemente en el Boletín Oficial, es testimonio de este intento gubernamental por facilitar el acceso a productos necesarios en los hogares argentinos. La firma del secretario de Industria y Comercio de la Nación, Pablo Agustin Lavigne, respalda esta medida que abarca no solo a electrodomésticos terminados, sino también a aquellas partes necesarias para producir estos artefactos en el país.
El listado de los productos beneficiados por esta normativa es extenso. Incluye desde aires acondicionados hasta hornos eléctricos, pasando por fundamentales como lavarropas y heladeras. Además, contempla diversos accesorios como motores, electrobombas, y lámparas, fundamentales en el día a día de millones de personas.
El gobierno defiende la idea de que la simplificación en los requisitos para la importación y fabricación nacional fomentará una competencia beneficiosa para el público. Las verificaciones de eficiencia energética, que antes eran un obstáculo, ahora han sido reducidas considerablemente. Estas exigencias han sido reemplazadas por la obligación de los importadores de proveer la etiqueta de eficiencia energética a los comercializadores, sin cargo alguno.
Asimismo, se establece que las compañías distribuidoras y comercializadoras deberán ser las encargadas de exigir de sus proveedores el cumplimiento de las normativas. También se requiere que estas empresas incluyan fichas técnicas detalladas de los productos en sus catálogos, tanto físicos como digitales.
Anticipándose a efectos positivos, el gobierno destaca que la medida podría favorecer a unas 150 empresas, alentando a la vez un incremento en la oferta de electrodomésticos en el mercado interno, lo que además impactaría positivamente en los precios a los consumidores finales.
Por su parte, aunque la reacción de las distintas empresas del sector aún es diversa, algunas ya manifiestan su intención de ajustarse a los nuevos requerimientos oficiales, argumentando que este cambio elimina cargas burocráticas innecesarias y puede incrementar su competitividad. Las verificaciones previas, además de costosas, consumían tiempo y ralentizaban el proceso de venta, afectando de manera directa el bolsillo del consumidor.
El gobierno da así un paso importante hacia la apertura del mercado con la intención de dinamizar la economía. Si el contexto acompaña y las empresas cumplen con los nuevos reglamentos, es probable que pronto se experimenten descensos considerables en los costos y se incremente la oferta disponible, beneficiando al conjunto de la población.