CONFLICTO BÉLICO
Varios países cierran sus embajadas en Kiev por el temor a un ataque ruso
En medio de un clima de incertidumbre, el mundo observa con preocupación el aumento en las tensiones entre Rusia y Ucrania que ha llevado a varias naciones a cerrar sus embajadas en Kiev. Esta medida preventiva fue adoptada inicialmente por Estados Unidos, luego de recibir información específica sobre un potencial ataque aéreo significativo. No tardaron en unirse España, Italia, Hungría y Grecia, aumentando la alerta internacional.
La medida es una respuesta a rumores de un posible ataque combinado con drones y misiles contra la capital ucraniana, circunstancia que se agrava con la reciente respuesta estadounidense a la agresión, permitiendo el uso de misiles de largo alcance por parte de Ucrania. Esta situación ha sido calificada por el gobierno español como un "riesgo aumentado" para sus ciudadanos en tierra ucraniana e instó a que se tomen precauciones urgentes.
Mientras tanto, las embajadas han decidido cerrar sus puertas al público, manteniéndose operativas exclusivamente para labores internas. La embajada estadounidense, en particular, instó a sus empleados a refugiarse y advirtió a sus ciudadanos sobre la necesidad de estar preparados para procurar su seguridad en caso de alerta.
El contexto cobra un cariz aún más preocupante con las declaraciones provenientes de Moscú, donde Serguéi Naryshkin, jefe de la Inteligencia Exterior rusa, fue tajante al asegurar que cualquier intento de ataque utilizando armas occidentales no quedará impune. Este sentimiento de retribución se ve reflejado en el reciente decreto promulgado por Vladimir Putin, el cual modifica la política de uso de armas nucleares, ampliando las condiciones para su empleo.
No es solo Rusia quien se prepara para un posible conflicto militar en toda regla; los países de Occidente son cada vez más conscientes del grave peligro que enfrentan, tensiones que se recrudecen mil días después del inicio del conflicto en la región.