HUBO PARTICIPACIÓN DE MÉDICOS LOCALES EN CONGRESO DE MEDICINA GENERAL
Bariloche no zafa de consumir frutas y verduras con agrotóxicos
Que en Bariloche y zona aledaña no se utilicen agrotóxicos de manera significativa no quiere decir que se trate de un problema ajeno porque “sí consumimos frutas y verduras que están en zonas de cultivo con agrotóxicos”, expresó José Alí Brouchoud. El médico generalista trabaja en el Centro de Salud del barrio San Francisco III. Junto con varios colegas de esta ciudad y la provincia, participó del 39° Congreso de Medicina General, Equipos de Salud y Comunidad que acaba de celebrarse en Santa Rosa (La Pampa).
Según compartió con El Cordillerano, es “un evento que se lleva a cabo hace muchos años y convoca a equipos de salud de todo el país, especialmente, a los del primer nivel de atención. Son los que están en los territorios, más cercanos al lugar donde viven y trabajan las personas. Hablamos de centros de salud, postas sanitarias y hospitales de baja complejidad como los de Línea Sur”, ejemplificó el profesional.
En el cónclave que acaba de celebrarse “se debate desde la perspectiva de la salud colectiva, la medicina social y las problemáticas de salud, no tomadas como elementos meramente biológicos sino teniendo en cuenta que su causalidad es eminentemente social, está atravesada por lo social y, por ende, también por lo político”, remarcó Alí Brouchoud. “Por eso es importante debatir, aproximarnos y reflexionar sobre estas cuestiones”.
“En el caso de los equipos de salud de Río Negro que concurrieron, al igual que las residencias de medicina general de los hospitales de Bariloche y El Bolsón, estamos agrupados en la Asociación Rionegrina de Equipos de Salud (ARES), que a su vez está dentro de la Federación Argentina de Medicina General (FAMG)”, remarcó. “Viajamos distintos miembros de la provincia y de diferentes localidades, con ocho actividades para hacer, entre ellas, dos trabajos científicos realizados acá en Bariloche y también ponencias. En mi caso, vengo trabajando en la relación entre ambiente y salud, mi ponencia se llama Ambiente y salud: una relación a reconstruir”.
El congreso se realiza hace casi cuatro décadas. Foto: Dagna Faidutti.
Al llevarse a cabo en una zona particularmente afectada, “se trató en diferentes espacios la problemática de los agrotóxicos, pero al mismo tiempo y como contrapunto, el uso posible y saludable de la agroecología”, mencionó el médico. “Como sabemos, los agrotóxicos se usan en aumento progresivo en los últimos 30 años, sobre todo por el avance de la frontera verde con relación al cultivo de la soja”, contextualizó. “Mayoritariamente no está destinada a los alimentos, es decir, no estamos hablando solamente de los agrotóxicos en relación con la alimentación humana, sino también a otros usos posibles, como biocombustibles”.
Transgénicos
La cuestión es que “es un uso muy extendido que ya supera incluso lo que se consideraría necesario”, destacó el vecino de Bariloche. “Va de la mano del uso de los transgénicos que la Argentina ha incorporado en la mayoría de sus consumos principales. Justamente en Santa Rosa, a pocas cuadras de un centro de salud, de un jardín de infantes y de una canchita de fútbol, se está fumigando”, ejemplificó.
“Como línea de acción, un equipo de salud levantó una denuncia contra los productores porque se sabe que esta práctica tiene riesgos para la salud en relación con enfermades crónicas como el cáncer”. Ante esa incómoda vecindad y “como es objeto de debate, el congreso se expidió para apoyar a los movimientos Pueblos Fumigados, Paren de Fumigar, Médicos de Pueblos Fumigados y otros”, compartió Alí Brouchoud. “Ya hay una larga historia de trabajo que nos lleva al acompañamiento de las comunidades y asambleas por el agua que vienen dando una batalla para mantener las cosas más esenciales para la vida: alimentos, aire, el agua y demás”.
Vista las cosas desde aquí, “en Bariloche y su zona aledaña no hay un uso de agrotóxicos como en el centro del país, pero sí consumimos frutas y verduras que están en zonas de cultivo con agrotóxicos, entonces no es un problema que nos resulte ajeno”, advirtió el médico. “Es importante tomar conciencia de la situación e instalar un debate. Una respuesta rápida que suelen dar es que sin agrotóxicos no habría alimentos y aumentaría el hambre, cuando la verdad nada indica que el uso de agrotóxicos haya disminuido el hambre en el planeta”, replicó.
En efecto, “es un argumento más bien falaz muy ligado al agronegocio, que a su vez está relacionado con la geopolítica. En Latinoamérica, tiene que ver con mantener a los países como productores de bienes primarios, así que es un problema muy complejo que termina afectando a las personas en sus viviendas, familias y vida cotidiana. No podemos decir que Bariloche sea ajeno”, insistió.
Repercusión en la prensa pampeana.
Aunque se esté lejos de la Casa Rosada o del Congreso, hay cosas que se pueden hacer. “Primero, tomar conciencia y pedir que se rindan cuentas. En la Argentina hay antecedentes y algunas legislaciones que se pueden tener en cuenta, además de algunos cuidados: un lavado de las frutas y verduras que al menos, permita el arrastre de los restos de agrotóxicos de su superficie. Ya hay un montón de estudios que hablan de la presencia en frutas y verduras de una gran cantidad de agrotóxicos que, a partir de determinados límites, pueden perjudicar a la salud”, alertó el profesional.
Sin ley
“Es de interés decir que la Argentina no tiene a nivel nacional una ley de plaguicidas y eso ya revela una decisión política al respecto”, cuestionó. “Sí hay 22 leyes provinciales muy diferentes unas de otras y ordenanzas municipales que los limitan. Hemos visto en los medios noticias sobre la fumigación cercana a las escuelas y pueblos, se ha establecido un límite que de alguna forma colabora, pero no elimina la posibilidad del contacto”, señaló.
Hay otros caminos posibles a seguir y uno de ellos se vuelve a transitar cada verano. “Está la agroecología, que como todos sabemos, es una forma sustentable y más armoniosa con los ciclos naturales de pensar el cultivo. No dejar de cultivar, pero sí hacerlo de otra forma. Tenemos un muy buen ejemplo en Bariloche que es la feria de la Plaza Belgrano, que reúne a productores de la zona e inclusive de la estepa, como Corralito. Es una alternativa de consumo de frutas y verduras saludable y locales. Hasta podemos charlar con quienes las producen e intercambiar experiencias. Hacia eso tenemos que ir”, destacó.
En definitiva, “como equipos de salud estamos siempre pensando en que ningún problema de salud aparece por generación espontánea ni se debe a una causa exclusivamente biológica, se relaciona con el lugar en donde viven las personas, con su estilo de vida y con la estructura de la sociedad. Hay innumerables ejemplos de cómo los problemas de salud se modifican según las características o momento histórico que viva un pueblo. Desde esta perspectiva, incluir el debate de la salud pública y lo social es imprescindible para una mejora de la salud para todos”, alentó. Por lo pronto, se impone lavar más que nunca frutas y verduras.