2024-11-20

OPERACIÓN "PUÑAL VERDE Y AMARILLO"

Golpistas brasileños planeaban matar a Lula y a su vice

El plan del 8 de enero de 2023 era asesinar tanto al presidente electo, a su compañero de fórmula, Geraldo Alckmin, y al magistrado del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes.

La Policía Federal de Brasil ha puesto bajo custodia a cuatro militares y un oficial de policía involucrados en un complot para asesinar al presidente electo Luiz Inácio Lula Da Silva y a su vicepresidente, Geraldo Alckmin. La investigación reveló un plan meticulosamente diseñado, bajo el aterrador código 'Puñal verde y amarillo', que pretendía golpear a lo más alto de la jerarquía política brasileña alrededor del 15 de diciembre de 2022.

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Según las indagaciones judiciales, no solo se planteaba atentar contra Lula y Alckmin. Alexandre de Moraes, uno de los magistrados del Supremo Tribunal Federal y responsable de investigar los disturbios y ataques al gobierno el 8 de enero de 2023, también estaba en el macabro punto de mira de estos conspiradores. Aquel día, miles de seguidores del expresidente Jair Bolsonaro irrumpieron en las principales sedes del poder en Brasilia, en un intento fallido de alterar el rumbo de la democracia brasileña.

Los recientes arrestos realizados en varias localidades brasileñas -incluidos los estados de Río de Janeiro, Goiás, Amazonas y el Distrito Federal- son solo la última vuelta de una investigación que ya se encontraba en curso desde tiempos de la campaña electoral. Se ejecutaron, asimismo, órdenes de prisión preventiva y cautelares, prohibiendo a algunos individuos abandonar el país mientras avanzan las investigaciones.

Particularmente interesante es el rol del grupo conocido informalmente como 'Niños Negros' en estos eventos. Tratándose de un grupo élite del ejército especializado en operaciones encubiertas, algunos de sus miembros fueron reportados moviéndose entre los manifestantes bolsonaristas durante el ataque de enero. Su supuesta implicación en la concepción y ejecución de un golpe se centra ahora en el foco de las investigaciones.

La conexión política no termina aquí. Aquellos detenidos, además de sus fines golpistas, estaban relacionados con Eduardo Pazuello, un renombrado diputado bolsonarista, y con el general retirado Mário Fernandes, quienes figuras prominentes en fuerzas políticas desplazadas intentan asociar con el fallido golpe. En el claustro de la élite política adversaria, surgen nuevas preguntas sobre el verdadero alcance de esta red conspirativa y su capacidad de enfrentarse al sistema democrático.

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