2024-11-20

EL OFICIALISMO BUSCA CONVOCAR SESIONES EXTRAORDINARIAS

Gobernadores presionan al Ejecutivo por el presupuesto 2025

La inflexibilidad de Nación ante los reclamos suma tensión con las provincias.

Durante las recientes reuniones bilaterales de Javier Milei en Brasil, tras la cumbre del G20, un complejo escenario ha cobrado protagonismo en Argentina: el estancamiento en la Cámara de Diputados del proyecto de Presupuesto 2025. Esta situación ha encendido las alarmas entre los gobernadores, que empiezan a manifestar su preocupación por la amenaza de perder recursos vitales que podrían ayudar a sus alicaídas finanzas provinciales.

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Los esfuerzos realizados hasta ahora han sido infructuosos, tal como lo demuestran las tensiones agudizadas tras la reciente cancelación de la reunión de la Comisión de Presupuesto y Hacienda. Esta reunión había sido vista como una oportunidad crucial para avanzar en la obtención de un dictamen que logre destrabar el debate y garantizar un conjunto de leyes que dirija el rumbo financiero del país en el próximo año.

En un intento por incidir sobre la redacción del presupuesto, los gobernadores han intensificado sus encuentros con el Presidente y otros funcionarios de alto nivel, apropiándose del poder de sus legisladores. Sin embargo, la falta de un avance claro ha aumentado la preocupación, especialmente porque el presupuesto actual tiene dos años de antigüedad y prorrogarlo nuevamente podría resultar en un considerable desfasaje.

En las discusiones, las provincias han alzado la voz, mencionando la necesidad de un aumento en la masa coparticipable, obra pública y mejoras en la distribución de los Aportes del Tesoro Nacional. Sin embargo, lo que resulta llamativo es que algunas demandas vienen de sectores tradicionalmente alineados al gobierno, como la Unión Cívica Radical y otros partidos provinciales, evidenciando una creciente fractura en la coalición gobernante.

Internamente, muchas provincias ya están trabajando en sus propios presupuestos. Subrayando la importancia de la austeridad y planificación, han comenzado a instaurar programas centrados en la reactivación de la obra pública y el impulso al sector industrial permiten entrever la esperanza de un manejo decoroso de sus finanzas y la implementación de medidas pragmáticas para su recuperación económica.

Los datos sobre la coparticipación federal reflejan una inquietante tendencia descendente. Según el IARAF, aunque los ingresos han mostrado variaciones sectoriales frente al año anterior, el funcionamiento inflacionario ha impactado negativamente, reduciendo efectivamente los recursos disponibles para las provincias.

A medida que se avecina una fecha límite para la discusión, el panorama sigue siendo incierto, mientras que los mandatarios provinciales refuerzan su apuesta a obtener resultados concretos con urgencia. 

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