DATOS DEL INDEC
La inflación de septiembre fue de 3,5% y acumula un 209% interanual
En el escenario económico actual de Argentina, la inflación sigue siendo uno de los retos más desafiantes para el gobierno y los ciudadanos. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) reveló recientemente unas cifras que continúan sorprendiendo.
Durante el mes de septiembre, la inflación se registró en un 3,5%, un valor que perforó el techo psicológico del 4% por primera vez desde enero de 2022. Sin embargo, el dato que más llama la atención es la inflación interanual que acumula un asombroso 209%, un reflejo de la complicada situación económica del país.
El contexto de estas cifras es complejo. En los primeros nueve meses del año, el ÃÂndice de Precios al Consumidor (IPC) ha mostrado un aumento de 101,6%. Este escenario ha generado una mixtura de incertidumbre y cautela en las políticas económicas, ya que el gobierno de Javier Milei había anticipado estos movimientos, observando tendencias previas en la Ciudad de Buenos Aires donde la inflación se había ubicado en un 4% anteriormente. Esta caída en las tasas había sembrado esperanzas de una posible estabilización, considerando especialmente el sorpresivo 5,1% de julio como una advertencia sobre la volatilidad económica.
Durante septiembre, el rubro de Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles fue el que más aumentó, registrando una alarmante suba de 7,3%. Este incremento destaca las complicaciones diarias que enfrenta el ciudadano promedio argentino, quien lucha por llegar a fin de mes. Mientras el país persiste en una etapa de recesión, impulsada en parte por las políticas libertarias vigentes, los salarios no muestran signos de incrementarse al ritmo necesario para igualar el alza en los costos de servicios públicos y alquileres.
Mirando hacia adelante, las expectativas del mercado para los próximos meses son cautelosas. Los pronósticos se alejan de la proyección gubernamental que busca estabilizar las cifras a un 2% de devaluación mensual. Contrariamente, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) plantea una inflación del 3,4% para octubre, seguida de un descenso al 3,3% en noviembre, un repunte al 3,6% en diciembre y luego estancamientos sucesivos que oscilan entre el 3% y el 3,4% para el primer trimestre del próximo año.
En este entorno desafiante, los analistas observan con atención los elementos externos, como la reducción estacional de tarifas del gas impulsada por el gobierno y la potencial disminución de los precios de los combustibles, motivada por una baja en los precios internacionales del petróleo. Estas variables podrían contribuir, si el contexto lo permite, a una desaceleración en la inflación, ofreciendo un respiro tanto para los financistas como para los ciudadanos en general, quienes esperan una recuperación más estable y sostenida.