2024-10-03

Una industria olivícola regional fue la número 1 en concurso internacional

La familia Porro volvió a participar en el certamen Olivinus.

Hablar de la historia de Laguna del Juncal es hacer referencia a una trayectoria ejemplar de la producción de aceites de oliva en Viedma. Esta industria regional volvió a ser reconocida, no sólo por su rol pionero en el rubro alimentos, sino también en los concursos internacionales en los que viene compitiendo desde 2015. Desde entonces logró 26 medallas por la calidad del producto.

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Esta vez la compulsa tuvo lugar en Mendoza, en el marco de Olivinus 2024. Se trata de un concurso internacional de aceites de oliva virgen extra (AOVE) en Sudamérica, Centro América y el Caribe. Fue creado para concientizar anualmente sobre los efectos benéficos de este tipo de aceite en la nutrición y la salud.

Además, ha mantenido en forma permanente una gran actividad, permitiendo que los principales expertos argentinos y mundiales describan los mejores AOVE de acuerdo a su calidad certificada. Otorga una certificación Virgen Extra, a través de tres niveles de premios: Gran Prestigio Oro, Prestigio Oro y Oro.

Los premios llegaron de la mano del gran visionario del proyecto, Enrique Porro, quien brindó a NoticiasNet detalles de los últimos galardones recibidos en relación a la excelente calidad que vienen mostrando sus productos en los últimos años.

El varietal Frantoio logró la medalla de Prestigio Oro, en tanto el Charlotte Real obtuvo como distinción el Gran Prestigio Oro. Ambas certificaciones se comercializan en el mercado regional con el nombre de fantasía llamado "Laguna del Juncal".

Por otra parte, Porro llegó al concurso con la muestra del varietal Maurino, con envases "Viejo Puente Molina", logrando con esta marca el Gran Prestigio Oro por parte del jurado.

"Nosotros tratamos en lo posible de producir aceites de calidad extrema, y para eso tenés que agudizar el ingenio extremando todas las medidas de seguridad. Desde que instalamos las procesadoras decidimos hacer alimentos de calidad, pero no para competir con las góndolas de los supermercados, sino algo de excelencia", destacó en relación a los fundamentos con que los jueces se inclinaron por estos aceites.

Inspiración

La trayectoria de esta olivícola está vinculada con una historia muy particular en relación a sus nombres comerciales. Es que las plantaciones y la infraestructura instalada se encuentran a las afueras de esta ciudad, en inmediaciones de la disecada Laguna del Juncal y de un puente que ahora lleva a ninguna parte (Molina) porque atravesaba ese espejo de agua que ya no existe. Esto en virtud de que toda la superficie fue sistematizada para dar lugar al complejo productivo de las chacras del Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (IdeVI).

El Puente Gobernador Molina forma parte de la historia de esta capital y, en un corto lapso, contribuyó para que productores y vecinos de la ciudad que habitaban zonas rurales, sorteen sin dificultades la caudalosa laguna El Juncal, y lleguen a la ciudad. El uno de enero de 1924 se inauguró el puente y recién entre 1927 y 1928 la Dirección General de Irrigación contrató con la firma Eugenio Ferrario-Pedro Figliozzi las obras de defensa, con lo cual, después, la laguna comenzó a secarse lentamente por evaporación ya que no ingresaba más el torrente del río Negro.

El puente hoy no conduce a ningún lugar físico, pero permite activar la memoria y recordar de la desaparecida la laguna El Juncal. Sin embargo, por esos cuatro años pasaban por allí caravanas de ovejas que se trasladaban a la estación del ferrocarril para ser enviadas a faena a frigoríficos de la provincia de Buenos Aires.

Si bien el viaducto de madera está bastante deteriorado por falta de mantenimiento, guarda ricas anécdotas que sirvieron de inspiración a la familia Porro por los sentimientos que conllevan en las raíces. Los arrieros solían atravesarlo por entonces hasta desembocar en la (hoy céntrica) calle Mitre, donde tenían como “querencia” el almacén de la familia Casadei, donde ataban los caballos en un palenque para hacer una pausa y tomar unos tragos.

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