Irán alistó cientos de misiles en caso de ataque de Israel o EE.UU.
El Medio Oriente vuelve a ser testigo de un aumento significativo en las tensiones entre Irán e Israel, con la posibilidad latente de involucrar a Estados Unidos en un conflicto de mayores proporciones. Este aumento en las hostilidades se ha intensificado luego de que Irán lanzara cerca de 200 misiles hacia territorio israelí el pasado martes, según informes destacados por The New York Times. La fuente de esta información surge de declaraciones brindadas por dos miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán.
De acuerdo con los informantes, el ejército iraní se encuentra en alerta máxima ante una posible represalia de parte de Israel o de su inquebrantable aliado, Estados Unidos. Miles de misiles están distribuidos estratégicamente a lo largo de las fronteras occidentales de Irán, listos para ser lanzados en cualquier momento. Cabe destacar que los ataques llevados a cabo el martes por la noche provinieron de bases aeroespaciales ubicadas en Karaj, Kermanshah, y la provincia de Azerbaiyán, zonas que poseen instalaciones bien equipadas para tales operaciones.
En reacción a estos eventos, el gobierno liderado por el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha condenado enfáticamente el ataque, calificándolo como un "gran error" por parte de Irán. Netanyahu fue categórico al advertir que Irán deberá "pagar" por estas acciones, ya que, según él, los esfuerzos ofensivos de Irán resultaron en un aparente "fracaso".
La situación es crítica y se ha deteriorado rápidamente, con las amenazas escalando tanto en intensidad como en alcance. El diario The Wall Street Journal detalla que Tel Aviv ha enviado una advertencia seria a Teherán, indicando que cualquier ataque contra suelo israelí podría resultar en un contraataque dirigido directamente hacia las instalaciones nucleares o petrolíferas iraníes. Estas acciones elevarían la situación más allá de un simple enfrentamiento militar, generando serias preocupaciones sobre la seguridad regional y global.
Mientras tanto, la misión de Irán ante las Naciones Unidas ha reiterado que cualquier respuesta o "acto de malevolencia" por parte del llamado "régimen sionista" será respondido de manera contundente y aplastante. En resumen, los tambores de guerra suenan alto en una región donde los equilibrios de poder son delicados y las consecuencias de un conflicto abierto serían catastróficas tanto para los involucrados directos como para el resto del mundo.