EE.UU. acciona sobre la defensa a Israel: Biden ordenó a su ejército derribar misiles iraníes
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, está monitoreando estrechamente el reciente ataque con misiles que Irán ha lanzado contra Israel desde la Casa Blanca. Las alarmas se encendieron en la Sala de Situaciones, donde Biden y la vicepresidenta, Kamala Harris, están recibiendo actualizaciones periódicas sobre el avance del conflicto por parte del equipo de seguridad nacional.
En un mensaje enérgico, el gobierno norteamericano ha comunicado que “el presidente Biden ordenó al ejército estadounidense que ayudara a la defensa de Israel contra los ataques iraníes y derribara los misiles que apuntaran a Israel”.
El ataque iraní comenzó con el lanzamiento de aproximadamente 200 misiles balísticos hacia Israel, una ofensiva que sorprendió por su rapidez en comparación con un ataque previo en abril, el cual fue mayormente interceptado por las defensas israelíes con apoyo de Estados Unidos y otros aliados occidentales. Apenas unas horas antes del lanzamiento, la Casa Blanca había comunicado que un ataque iraní era “inminente”.
Un funcionario de alto rango en el ejecutivo estadounidense declaró: “Estados Unidos tiene indicios de que Irán se está preparando para lanzar de manera inminente un ataque con misiles balísticos contra Israel. Estamos apoyando activamente los preparativos defensivos para defender a Israel de este ataque”. Además, advirtió que “un ataque militar directo de Irán contra Israel traerá graves consecuencias para Irán”.
El incremento de estas tensiones eleva de manera significativa el riesgo de que Israel e Irán terminen inmiscuidos en una guerra total, escenario que los analistas temen debido a las repercusiones que podría tener en toda la región del Medio Oriente. Desde hace años, ambos países han sostenido un conflicto encubierto donde Irán busca la destrucción de Israel, mientras que Israel trata de contrarrestar la influencia regional iraní, desmantelar su programa nuclear y provocar la caída del régimen iraní. Esta vez, el conflicto parece acercarles peligrosamente a un enfrentamiento directo, sobre todo después de un año marcado por enfrentamientos entre Israel y los principales grupos proxy iraníes en la región, a saber, Hamas en la Franja de Gaza, Hezbollah en Líbano y la milicia houthi en Yemen.
La reciente escalada se enmarca en un contexto ya tenso tras una serie de ofensivas israelíes en Líbano. Estas operaciones fueron lanzadas para desmantelar la infraestructura de Hezbollah, una organización considerada terrorista y respaldada por Irán. Las tensiones se avivaron aún más el 7 de octubre, cuando militantes de Hamas atacaron varias comunidades israelíes desde la Franja de Gaza, matando a más de 1200 personas —principalmente civiles— y tomando a aproximadamente 250 rehenes, de los cuales se cree que alrededor de 100 siguen en cautiverio en Gaza hasta la fecha.
El Ministerio de Salud palestino informó que hasta el 29 de septiembre, el número de víctimas palestinas en este conflicto alcanzó las 41.595, una cifra que representa aproximadamente diez veces más muertes que en todos los conflictos previos en Gaza desde el año 2008. Observadores internacionales temen que esta nueva ola de violencia llevará el conflicto entre Israel e Irán a un punto de no retorno, ensombreciendo aún más el panorama en una región ya plagada de conflictos y tensiones constantes.