ATENTADO
Trump retoma su campaña tras su segundo intento de asesinato: "Sólo le disparan a los presidentes importantes"
Donald Trump ha reanudado su campaña política tras un segundo intento de asesinato, aprovechando el momento para compararse con presidentes históricos de Estados Unidos que también fueron objetivos de ataques. "Solo le disparan a los presidentes importantes", declaró Trump frente a sus seguidores en un mitin celebrado en Flint, Michigan.
El candidato republicano ofreció un discurso en Flint, un estado considerado crucial para sus aspiraciones electorales. El domingo anterior, mientras se encontraba en un campo de golf en Palm Beach, Florida, un hombre de 58 años llamado Ryan Wesley Routh intentó atacarlo. El individuo había estado acechando la zona durante 12 horas antes de hacer su movimiento.
Cuando Routh finalmente apuntó a Trump desde una distancia de 300 metros, un agente del Servicio Secreto lo detectó y abrió fuego. El atacante logró escapar inicialmente, pero fue capturado más tarde por la policía y ahora se encuentra detenido.
Trump, quien resultó ileso en el incidente, mencionó el episodio desde Michigan, donde llegó con una fuerte escolta de seguridad que incluía guardaespaldas, agentes armados y personal con chalecos antibalas. Desde el podio, detalló los acontecimientos y elogió al agente que detectó al atacante, narrando cómo el oficial descubrió el rifle del hombre y reaccionó con rapidez para neutralizar la amenaza.
En un momento que quedará grabado en la memoria colectiva, terminó su relato con la afirmación: "Solo le disparan a los presidentes importantes". Este es el segundo intento de asesinato que ha enfrentado Trump este año, siguiendo al incidente en julio en Pensilvania, donde una bala rozó su oreja durante otro mitin de campaña.
En una muestra de cortesía política, el presidente Joe Biden llamó a Trump para expresarle su solidaridad tras el suceso. Trump calificó la conversación como "amable y cordial", a pesar de que en declaraciones anteriores había acusado a Biden y a la vicepresidenta Kamala Harris de incentivar la violencia en su contra. El expresidente ha culpado a sus oponentes políticos de avivar el clima de tensión que, según él, está amenazando su seguridad personal y la estabilidad del país.