Sturzenegger aseguró que presentarán una reforma laboral “muy profunda”
El gobierno se prepara para introducir una reforma laboral que promete ser "muy profunda", según declaraciones del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Durante su participación en el aniversario del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), celebrado en Mendoza, el funcionario compartió detalles sobre el inminente cambio legislativo.
Sturzenegger reveló que la reforma facilitará la regulación entre empleadores y sindicatos para diseñar sistemas de despidos independientes de la ley de contrato de trabajo vigente. "No será obligatorio para las empresas adherir a este nuevo sistema", aclaró. Esta medida, aseguró el ministro, brindará la flexibilidad necesaria para que ambos sectores acuerden las estructuras laborales que mejor se adapten a sus necesidades.
El funcionario también subrayó que esta reforma es fruto de la Ley Bases y apuntó que uno de los artículos clave permite a las empresas y trabajadores esbozar sistemas de cese laborar propios. "Será un sistema laboral diseñado por ustedes", manifestó, remarcando que tanto empleadores como trabajadores pueden optar por no seguirlo si no les resulta beneficioso.
En su discurso, Sturzenegger también abordó lo que considera los mayores desafíos del país. "No creemos en el Estado como modernizador de la economía", afirmó, al tiempo que identificó tres batallas fundamentales que el gobierno enfrenta: la cultural, que postula al Estado como la fuente de los problemas; la macroeconómica, centrada en el equilibrio fiscal; y la batalla contra lo que denomina "la casta".
El ministro criticó extensivamente la influencia de las castas sindicales y empresariales, salvo al sector agropecuario y las pequeñas y medianas empresas (pymes). "El peronismo es el gran gestor de las castas", sentenció, apuntando que el sindicalismo sigue llevándose el 3% de la masa salarial de los trabajadores.
Mientras Sturzenegger despliega su hoja de ruta para la nueva reforma laboral que será reglamentada la semana que viene, la Confederación General del Trabajo (CGT) mantiene un perfil bajo respecto a su postura. No obstante, continúan las negociaciones para limitar el alcance de algunas de las modificaciones propuestas. Al mismo tiempo, el sector empresarial presiona para obtener mayores libertades en la contratación y despido de personal.