2024-08-31

EXPERTO GUÍA DE MONTAÑA

Avalanchas en Bariloche: “Estamos transitando un período de placas persistentes"

Ante episodios de avalanchas que ocurrieron en los últimos días en dirección sur, sureste y suroeste a la altura del arroyo Van Titter, Luciano Fioreza (*), director del CIAV (Centro de Información de Avalanchas), resumió que los deslizamientos son consecuencia del gran frío que estuvo haciendo en los meses de julio y agosto y que “hoy no estamos enfrentando nada peligroso”.

Fiorenza refirió: “Estuvimos relevando toda la región, Bariloche, El Bolsón, el cerro Bayo, en esta zona estamos acostumbrados a tener un clima muy marítimo, afectado por los vientos y el clima que viene del Pacífico, tenemos un tipo de nieve muy característica de climas marítimos”. Agregó que “esto que estamos transitando en Bariloche ahora son placas persistentes, es un fenómeno de climas continentales, sucede por el gran frío que estuvo haciendo en julio y agosto. Es un período muy largo de mucho frío, hay un tipo de grano que habitualmente no se forma, nosotros estamos acostumbrados a la inestabilidad en Bariloche, la mayoría de las veces aumenta el peligro durante la tormenta o luego de la tormenta y uno o dos días después ya se acaba, pero esto que está ocurriendo dura, dura y dura”.

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Al respecto aseguró: “Por eso la gente dice: 'ya hace un montón que nevó, ya debe estar estable' pero no, esto dura, va a ir mejorando la estabilidad poquito a poquito, por eso todavía seguimos viendo avalanchas y hace un montón que nevó. Estuvimos en estas semanas pasadas transitando por períodos con inestabilidades, creemos que se va a ir estabilizando de a poco, no fue nada muy peligroso, de cualquier manera siempre puede pasar que si te agarra una avalancha pueden ocurrir accidentes. Hoy no estamos enfrentando algo muy peligroso”.

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Por estos días es atípico para Bariloche “el tipo de avalanchas que estamos enfrentando, los usuarios no saben bien cómo manejarlo”. En materia preventiva, “lo primero que se debe hacer es mirar el boletín de avalanchas que sacamos diariamente, está en nuestra página web www.avalanchas.com.ar, allí ponemos el tipo de problema que hay cada día, cuál es el nivel de peligro, las recomendaciones sobre dónde ir y dónde no ir”.

Aconsejó que “siempre hay que salir con un grupo, nunca se debe salir solo, cada integrante debe llevar el equipo de seguridad, el DVA (Detector de Víctimas de Avalanchas), pala y sonda, botiquín, equipo de comunicación por cualquier cosa que pase” y reiteró que “no se están dando avalanchas muy grandes, pero con un poco de mala suerte puede enterrar a una persona, por eso recomendamos no esquiar en lugares muy empinados, mayor de 35° en orientaciones sur, sureste, suroeste, cara este, también esas son las zonas donde está ubicado el problema ahora”.

Aseguró que “todo el tiempo hay gente que se mete en terrenos peligrosos sin tener el equipo, sin tener la experiencia necesaria, sin tener conocimientos. Hay gente que esquía sola en la montaña, acceden desde el centro de esquí, caminan un poco y ya se tiran para otro valle, fuera de los lugares esquiables habilitados y se exponen a un riesgo muy alto, no solamente por una avalancha, se pueden caer, lastimar y nadie los va a ir a ayudar. Eso pasa en todo los lugares del mundo. Hay que tomar cursos, formarse, tomar conocimientos para evitar accidentes”, finalizó.

Recomendaciones

Para aquellos entusiastas de los deportes de invierno que buscan avivar su pasión, el esquí fuera de pista se presenta como un desafío emocionante. Este tipo de esquí se lleva a cabo en áreas más allá de los límites marcados por las pistas convencionales de la estación, marcando una clara distinción con el esquí alpino, que se adhiere a las señalizaciones establecidas dentro del centro de esquí.

Preparación para el freeride

Antes de aventurarse en el emocionante mundo del esquí fuera de pista, es fundamental tener en cuenta algunas recomendaciones ya que dada la naturaleza arriesgada de esta modalidad, el freeride no es apto para todos. Se requiere una excelente condición física y un conocimiento profundo tanto del esquí como de las condiciones meteorológicas y del terreno montañoso.

Esquiar fuera de pista presenta notables diferencias en comparación con el esquí en pistas señalizadas y limpias. Una de las principales diferencias radica en la calidad de la nieve virgen, más heterogénea que la pisada, lo que implica enfrentarse a diferentes tipos de nieve, como polvo, venteada, costra, dura o incluso hielo, que requiere el uso de crampones.

Además, a diferencia de las pistas, la nieve virgen fuera de pista puede albergar trampas y obstáculos menos predecibles, como rocas, ramas, agujeros, grietas e incluso la amenaza de aludes. Estos elementos inesperados demandan una adaptación constante y el dominio de técnicas específicas, como el manejo de la velocidad y la autodetención. La experiencia en el esquí en pista sienta las bases, pero es crucial aprender y perfeccionar estas habilidades a medida que se explora el emocionante terreno fuera de pista.

¿Cómo practicar el esquí fuera de pista?

Acceso y técnica en el esquí fuera de pista:

1) Acceso a la montaña. Para llegar a la montaña y disfrutar de la nieve virgen, se utilizan los remontes habituales de la estación de esquí.

2) Técnica de esquí en distintas condiciones. Poca cantidad de nieve: situación ideal para principiantes, ya que la técnica será similar a la del esquí en pista. Cantidad moderada o abundante de nieve: adaptación a la calidad y espesor de la capa de nieve, alternando estilos de esquí fuera de pista. Se requiere buena forma física, entrenamiento adecuado y alto nivel técnico para ajustarse fácilmente a los cambios del terreno. Terreno empinado: requiere dominio del esquí para realizar curvas, giros y controlar la velocidad de bajada. Es fundamental tener habilidades avanzadas para afrontar terrenos empinados con seguridad.

¿Cómo es el equipo para esquiar fuera de pista?

Los esquís para deslizarse fuera de pista están diseñados para mantenernos sobre la nieve virgen y evitar el hundimiento.

Los esquís freeride, por lo general, son más largos y anchos que los tradicionales, proporcionando un mejor dominio de la curva.

Al iniciarse en el esquí fuera de pista, se recomienda elegir esquís con longitud similar a nuestra altura y una anchura de entre 95 y 105 mm.

Las fijaciones varían según la técnica. Es esencial garantizar la seguridad de la fijación, considerar el peso y la estabilidad del esquiador, así como la posición de montaje sobre el esquí.

En la actualidad, hay botas específicas para el esquí fuera de pista disponibles en tiendas especializadas en ropa y equipamiento deportivo. Estas botas ofrecen mayor capacidad de maniobra y agilidad de movimiento, cuentan con dos o tres ganchos y son más acolchadas en las zonas de la punta y el talón.

Además, al estar fuera de las pistas, no contamos con las señalizaciones propias (balizas, colores de dificultad, flechas, zonas inhabilitadas, advertencias de peligro, etcétera). En la montaña, los cambios meteorológicos pueden ser más brusco y existe el riesgo de avalanchas.

Por ello, parte del equipo se orienta a prevenir posibles sepultamientos por avalanchas y facilitar el rescate en caso necesario.

ARVA: un aparato transmisor/receptor de señal para localizar a la víctima de un alud en el menor tiempo posible.

Sonda: vara plegable para conocer con precisión la profundidad a la que se encuentra la víctima de un alud, lo que reduce los tiempos de rescate.

Pala: nos ayudará a retirar la mayor cantidad de nieve en el menor tiempo posible.

Mochila anti-avalancha: gracias a su sistema de airbag, limita el riesgo de quedar sepultado por un alud.

Un botiquín de primeros auxilios, walkie-talkie y GPS son elementos esenciales al practicar esquí fuera de pista. No basta con llevar estos objetos, sino que es crucial conocer su uso. Se recomienda realizar un curso de protocolos de rescate en avalanchas y realizar simulacros periódicos para familiarizarse con los procedimientos.

Además, es fundamental estar protegido con casco, guantes y gafas de sol, y llevar provisiones de comida y bebida, así como una manta térmica. Nunca se debe practicar esquí fuera de pista en solitario y siempre es necesario mantener distancias con los compañeros. De esta manera, en caso de accidente o avalancha, el incidente no afectará a todos los esquiadores, facilitando las labores de rescate.

Un seguro de esquí fuera de pista es esencial para garantizar una protección adecuada. A diferencia del seguro asociado al forfait, que cubre daños corporales causados por el mal estado de los remontes y el seguro adquirido en la estación, que no cubre actividades fuera de pista ni travesía, un seguro específico para deportes de invierno es necesario.

Este tipo de póliza asegura la cobertura de gastos de atención sanitaria, traslado al centro médico, pruebas diagnósticas, medicamentos, intervención quirúrgica, uso de muletas o rehabilitación. Dada la naturaleza de esquiar fuera de pista y los riesgos involucrados, contar con un seguro es crucial, ya que también cubre los costos de rescate, incluso en helicóptero, que pueden ser elevados, especialmente en el extranjero.

Con la formación adecuada, el equipo correcto y una mentalidad centrada en la seguridad, disfrutar del esquí fuera de pista puede ser una experiencia gratificante y emocionante. Sin embargo, es esencial reconocer los riesgos, prepararse adecuadamente y siempre practicar este apasionante deporte de invierno con responsabilidad. (Datos de www.mundodeportivo.com)

(*) El entrevistado es Guía de Alta Montaña UIAGM-IFMGA. Nivel Profesional de avalanchas AIARE 3. Course Lider rec 1 y 2. Miembro profesional de AAA (American Avalanche Association).

 

 

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