Video: jugaban al ring-raje y los corrieron con una escopeta
Una tensa situación se vivió en un barrio cerrado en Pilar cuando la reacción violenta de un vecino ante una inofensiva broma de un grupo de adolescentes desató el caos.
Todo comenzó el viernes por la noche, pasadas las 22 horas, cuando cuatro adolescentes decidieron salir a caminar por las calles del barrio cerrado 'Estancias del Pilar'. Los dos residentes del lugar, acompañados por dos amigos del colegio, decidieron hacer una travesura conocida como 'ring-raje', llamando a distintas puertas para luego huir rápidamente.
Lo que pareció una broma inofensiva se volvió una pesadilla cuando uno de los vecinos reaccionó de manera violenta. Dos residentes del barrio junto a dos amigos del colegio idearon una travesura, consistente en tocar los timbres y correr para esconderse. Lamentablemente, esa noche tocó la puerta equivocada.
El hombre, enardecido por el sonido del timbre, salió de su casa portando una escopeta y otra arma. Sin pensarlo dos veces, comenzó a perseguir a los chicos por las calles del barrio cerrado. La situación se complicó aún más cuando los adolescentes, sintiéndose acorralados, buscaron refugio en una casa conocida. Pero el agresor no se detuvo ahí; al llegar a la casa donde los jóvenes se refugiaron, descubrió que efectivamente no eran delincuentes, sino simples adolescentes.
Lejos de calmarse, la furia del hombre creció aún más. Tocó el timbre de la casa y al encontrar a la madre de uno de los adolescentes, comenzó a amenazarla violentamente, incluso con los dos guardias de seguridad del barrio presentes. La madre trató de razonar con el agresor señalando que 'son chiquitos' y que ella también había vivido situaciones similares sin responder con violencia. Pero su intervención solo enfureció más al hombre, quien exigía la aparición del padre de los menores y profería toda clase de insultos y amenazas.
El intercambio subió de tono rápidamente. La madre intentó apaciguar la situación argumentando que nunca se justificaba sacar un arma frente a una broma de adolescentes; sin embargo, esto solo provocó que el hombre insultara más y más. Amenazó con crear un 'problema' si no se hacía cargo de los jóvenes que estaban en su casa.
El desenlace de este enfrentamiento verbal llegó cuando la madre anunció que llamaría a la policía, lo que detonó aún más la ira del hombre, quien se retiró prometiendo también llamar a las autoridades mientras sostenía su escopeta. Lo más alarmante de toda esta situación fue la pasividad de los guardias de seguridad, quienes no intervinieron a pesar de la gravedad del asunto. La madre buscó respuestas en ellos, reprochándoles su incapacidad para evitar que una persona armada deambulara por el barrio.
El episodio dejó una sensación de inseguridad y terror en la comunidad del barrio cerrado de Pilar, generando un llamado de atención urgente sobre la necesidad de una mejor seguridad y de una convivencia pacífica entre los vecinos. Las autoridades tomaron cartas en el asunto y el hombre fue finalmente detenido, pero el miedo y la preocupación persistirán por un tiempo entre los residentes.