CONTINÚA LA POLÉMICA
Villarruel convocó a una sesión especial para que los senadores debatan el aumento de sus sueldos
El día jueves, de acuerdo con la convocatoria de la vicepresidenta Victoria Villarruel, la Cámara Alta se reunirá en una sesión especial para debatir un tema que ha generado gran controversia: el aumento de los sueldos de los senadores.
A esta sesión, programada para las diez de la mañana, llegan después de una ola de críticas y rechazos transversales en todo el espectro político, mezclando promesas de transparencia con la necesidad de desactivar las tensiones entre los distintos partidos.
En una declaración realizada a través de la red social X, Victoria Villarruel afirmó enérgicamente: 'Como Presidente del Senado, convoqué a esta sesión especial para este jueves a las 10, con el fin de discutir abiertamente, de manera pública y nominal, el aumento de los sueldos de los senadores. Queremos acabar con las sobreactuaciones que contaminan la política argentina y generan angustia en el pueblo.' Esta postura viene precedida de varios días intensos, donde múltiples personalidades manifestaron su descontento con la controvertida iniciativa.
El aumento previsto llevaba los sueldos de los senadores a casi nueve millones de pesos, generando un rapidísimo escándalo y provocando críticas masivas, incluso del libertario Javier Milei, quien no dudó en tomarse un respiro de su habitual agenda para calificar a los senadores como 'estafadores'.
Frente a semejantes reacciones adversas, la presión fue tal que todos los jefes de bloques en el Senado decidieron dar marcha atrás. Movidos por el clamor popular y la reprobación generalizada, se comprometieron a desenganchar la variación de sus sueldos de los aumentos otorgados a los empleados del Congreso.
Tras esta importante retractación, los senadores procedieron rápidamente a la firma de una nota que refleja su posición conjunta para detener el aumento de sus dietas. Este cambio es especialmente significativo dado el historial de cómo se calculaban sus ingresos, tradicionalmente 'enganchados' a los incrementos salariales de los empleados.
Esta mecánica, aunque sencilla en teoría, implicaba invariablemente montos exponencialmente mayores para los senadores debido a la brecha entre las dietas regulares de unos y otros. Con la acción tomada mediante la nota firmada, los senadores de todos los bloques acordaron una modalidad alternativa para eventuales subidas salariales, externalizando estas decisiones a un enfoque más moderado y menos controversial.
En abril pasado, fue aprobada en el recinto una 'fórmula' de la dieta senatorial que comprende una estructura basada en módulos: 2500 de base, 1000 adicionales por representación y 500 adicionales por desarraigo, en suma incrementándose para agregar un ajuste en pos de liquidez representada en el aguinaldo, lo que elevó el número de dietas de 12 a 13 en total.
Aunque esta iniciativa recibió una gran mayoría de apoyos iniciales, el contexto actual pintado por fuertes críticas sociales obliga hoy a una revisitación y reflexión colectiva en la Cámara Alta.