POLÍTICA FOCALIZADA EN COMEDORES Y MERENDEROS
Crece la pobreza y Capital Humano afirma que asiste "a más de 4 millones de personas"
En medio de una creciente crisis de pobreza, el Ministerio de Capital Humano ha reafirmado su compromiso de asistir a más de 4 millones de personas directamente.
Frente a críticas que sugieren que la seguridad alimentaria ha sido descuidada, la cartera liderada por Sandra Pettovello detalla las estrategias implementadas para mantener y mejorar la provisión de alimentos a los sectores más vulnerables de la población.
Las estadísticas actuales, presentadas por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA), no son halagüeñas: la pobreza alcanza al 54,9% de la población, y la indigencia, al 20,3%, durante el primer trimestre del año.
Esta alarmante situación socioeconómica ha llevado a diversas agrupaciones, como la Unión de Trabajadores de la Economía Popular y organizaciones de derechos humanos, a programar una marcha el 7 de agosto, simbolizando la lucha por “Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo”. Lo harán buscando destacar la crisis alimentaria y laboral.
Desde el comienzo de la gestión de Javier Milei, se ha marcado como prioridad la atención a los más necesitados. Manuel Adorni, vocero presidencial, constata que “Seis de cada 10 niños son pobres”. En este contexto, Sandra Pettovello recalca que la asistencia alimentaria se realiza a través de un enfoque dual: transferencias directas y apoyo a comedores y merenderos.
La política ha buscado eliminar la intermediación, incrementando significativamente las prestaciones de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar, esta última aumentada en un 137,5%. Este incremento ha permitido que las prestaciones cubran una gran parte de la canasta alimentaria básica.
El informe especifica que la suma total de la AUH y la Tarjeta Alimentar pasó de cubrir el 64,3% de la canasta básica alimentaria en noviembre del año pasado, a abarcar el 86,4% en junio de este año, gracias en gran parte a una inflación más controlada en alimentos y bebidas. Esta mejora cuantitativa en la capacidad de compra es atribuida tanto a la mejora económica general como al aumento en las prestaciones directas.
Aun así, la asistencia no termina en transferencias. El Gobierno tiene una política complementaria que incluye una vasta red de comedores y merenderos. En momentos en que la gestión asumió, no existía un registro coherente de estos centros de distribución de alimentos. Actualmente, se brinda apoyo directo a 4.223 comedores, con la intención de que, en un futuro cercano, las familias puedan recuperar la capacidad de alimentarse en sus propios hogares.
Adicionalmente, se ha hecho hincapié en mejorar la calidad nutricional de lo que se ofrece en los comedores, elevando significativamente el valor calórico de las provisiones distribuidas. Esta iniciativa intenta asegurar que los niños no solo reciban alimentos, sino que estos sean nutritivos y variados, incluyendo productos como carne y arroz.
En un esfuerzo por descentralizar la distribución y llegar a las áreas más necesitadas, se ha optado por enviar el 80% de los alimentos almacenados a escuelas vulnerables y destinar el restante 20% para actividades de emergencia en las provincias. Los alimentos distribuidos incluyen aceite, arroz, leche en polvo, entre otros productos esenciales.
En un adelanto, se anunció que para septiembre se repartirán más de 2 millones de kilos de alimentos en las provincias, asegurando que la redistribución continúe de manera eficiente y efectiva, reafirmando así el compromiso del Gobierno de "hacer frente a la crisis alimentaria".