OTRO AÑO CUMPLIDO
Emaús acompaña soledades e incentiva a mejorar la calidad de vida
El Hogar Emaús no solo perdura en el tiempo sino que además, ha sido tomado como ejemplo para lanzar proyectos similares tanto en El Bolsón como en Villa La Angostura. Brindar un techo a hombres que estaban en situación de calle y sumar todo lo necesario para mejorarles la calidad de vida ha sido la tarea que se encomendaron hace 16 años y hoy sigue adelante.
Un cumpleaños más significa mayor compromiso y dedicación, si es posible porque ya con todo lo que hacen, han logrado que en Bariloche no haya más hombres durmiendo en la calle.
Jorge Linquiman es uno de los referentes de Emaús y parte del proyecto desde sus inicios. Dialogó en el programa Agenda que se emite por El Cordillerano Radio (93.7) para hablar del pasado y presente de la institución.
Antes de la apertura del Hogar hubo varios fallecimientos por hipotermia en las calles de nuestra ciudad. Habló del inicio del proyecto “Anteriormente era una cogestión con el Obispado y el municipio, y actualmente es entre la Fundación Emaús Bariloche y el municipio que se coordina la vida en el Hogar.
Ya en la última semana de julio de este 2024 son aproximadamente 40 por noche los que duermen allí, aunque a veces esa cifra se dispara hacia arriba. “A nosotros nos gusta decirles los muchachos de Emaús, algunos permanecen las 24 horas acá y otros vienen cerca de las 17 y se retiran al otro día a las 8 de la mañana”.
No es simple describir todo lo que se les brinda. En principio acompañan a este grupo de personas, les dan alojamiento, talleres, salidas, articulan con el Hospital Zonal para asistencia en salud e invitan a continuar con sus estudios.
Además, cuentan con diversos equipos entre los cuales está el de mejoramiento habitacional para quienes deciden retomar su vida en sociedad. Más allá de dejar el Hogar, esos hombres seguirán contando con la compañía de la familia que han formado, operadores que los visitan y colaboran en lo que necesiten. Hay quienes cada tanto deciden regresar y las puertas están siempre abiertas para ellos.
Otro equipo es el de revinculación con las familias. Muchos de los muchachos tienen problemas con el consumo de alcohol y con el correr de los años, eso los ha alejado de sus seres queridos. Los voluntarios hacen un trabajo minucioso para encontrar a los familiares y ven si poco a poco se logra ese reencuentro.
Linquiman dijo que no todas las personas pueden desarrollar la autonomía. “Por eso seguimos cerca de quienes necesitan de nuestra institución”.
Muchos con ganas de colaborar
El que Emaús haya cumplido 16 años es responsabilidad de cada una de las personas que ha colaborado o sigue colaborando ya sea como operadores, voluntarios o talleristas. “Los muchachos le ponen el cuerpo para tratar de salir de situaciones complejas, muchas relacionadas con las adicciones pero ahí es donde adquiere más sentido Emaús acompañando”.
Son largos procesos de soledad y sufrimiento pero contando con la familia que los ha incorporado, es más llevadero.
Crecimiento y ejemplo
Las instalaciones de Emaús han ido creciendo a la par de las necesidades que surgieron. El salón principal ha sido uno de los últimos logros. “Queremos seguir brindando un servicio de calidad, que esté lindo y abrigado, que sea rica la comida que se les brinda es parte de todo eso”.
Ese buen funcionamiento ha llevado a que el proyecto sea imitado. Hace ocho años comenzó a funcionar Betania, destinado a mujeres, hace dos años abrió sus puertas Emaús en El Bolsón y ahora el Hogar Bartimeo en Villa La Angostura. Estos dos son para hombres en situación de calle.