Elecciones Venezuela: Milei no descarta romper relaciones con Nicolás Maduro
La Cancillería argentina fue el epicentro de una intensa actividad diplomática ante lo que calificaron como una crisis institucional desatada por las elecciones en Venezuela, cuyo resultado oficial dio como ganador a Nicolás Maduro.
El gobierno encabezado por Javier Milei no ha descartado llegar al extremo de romper relaciones diplomáticas con Venezuela, una acción que no se toma desde 1986. En ese entonces, fue el gobierno de Raúl Alfonsín quien rompió relaciones con Sudáfrica debido al apartheid y la discriminación racial.
La posible ruptura de relaciones diplomáticas con Venezuela ha sido discutida a altos niveles del gobierno argentino como una respuesta a lo que consideran una elección fraudulenta en el país caribeño. Esta medida podría no solo implicar la salida del embajador argentino en Caracas, sino también el cierre de la embajada y el cese de las comunicaciones oficiales entre ambos países.
Además, podría afectar las relaciones comerciales mediante la aplicación de sanciones. Hasta el momento, la embajada argentina en Venezuela solo cuenta con un encargado de negocios.
El día de las elecciones en Venezuela, la tensión escaló al punto de que la canciller Diana Mondino, junto con el ministro de Defensa Luis Petri y la ministra de Seguridad Patricia Bullrich celebraron anticipadamente un supuesto triunfo del opositor Edmundo González frente a la embajada de Estados Unidos.
Este hecho nunca se ratificó en los resultados oficiales. Patricia Bullrich llevó la situación a un punto crítico al denunciar, con evidente indignación, que Maduro había amenazado con violar territorio argentino e intentar ingresar a la embajada argentina en Caracas a fuerza.
Por la mañana, la Cancillería argentina emitió un comunicado conjunto con otros países de la región, exceptuando Brasil. En este documento, los gobiernos expresaron su profunda preocupación por el desarrollo de las elecciones en Venezuela y exigieron una revisión completa de los resultados con observadores independientes.
También solicitaron una reunión urgente del Consejo Permanente de la OEA para emitir una resolución que asegure la transparencia y respete la voluntad del pueblo venezolano. La Cancillería enfatizó la necesidad de que se permita el acceso de la oposición a las actas de escrutinio y que se respeten los derechos políticos consagrados por acuerdos internacionales.
La relación diplomática en este contexto se ha deteriorado considerablemente. Andrés Mangiarotti, el encargado de negocios argentino en Caracas desde abril, fue instruido a no participar en el acto de proclamación del candidato oficialista. Desde el inicio del gobierno de Javier Milei, Argentina ha señalado de forma enfática las irregularidades y el deterioro de la situación política y humanitaria en Venezuela, protegiendo incluso a refugiados políticos del régimen de Maduro. Ocho refugiados, miembros de la oposición liderada por María Corina Machado, aún esperan salvoconducto para salir de Venezuela de forma segura.
Por último, Javier Milei desconoce los resultados electorales que dan la victoria a Nicolás Maduro, asegurando que "los leones venezolanos despertaron" y que el socialismo eventualmente terminará en el país. El presidente argentino calificó la victoria de Maduro como "una victoria pírrica", subrayando que, aunque el dictador crea que ha ganado una batalla, la resistencia venezolana perdurará hasta acabar con el socialismo.