INCONSISTENCIAS EN LA ACUSACIÓN
Sobreseyeron a un hombre acusado de violar a una niña discapacitada y recuperó su libertad
El juez Marcos Burgos debió dictar el sobreseimiento definitivo de un sujeto que enfrentó un proceso acusado de haber violado a una niña discapacitada y al mismo tiempo dispuso su liberación. Fue tras el pedido de la defensa y de la fiscalía, ante la falta de consistencia en el relato de la víctima y la ausencia de otros elementos probatorios que den sustento a la acusación.
El hombre enfrentó el tramo final del proceso detenido en el Penal 3 de esta ciudad, pero a lo largo de la tramitación del legajo judicial fue declarado en rebeldía porque no se presentó a las citaciones que le cursaron.
Había sido acusado por el fiscal Tomás Soto, por un hecho ocurrido entre el 4 y el 5 de noviembre de 2016, en el interior de su vivienda. Se le atribuyó haber llevado a la niña hasta el dormitorio, para golpearla, obligarla a cambiarse la ropa interior y finalmente violarla, además de robarle cerca de cinco mil pesos que la niña tenía en su poder.
Para la fiscalía, el acusado se había aprovechado de que la víctima sufre una “discapacidad por retraso mental y un trastorno esquizofrénico, con una capacidad para dirigir sus actos muy disminuida, sin capacidad para dimensionar ideas y comportamientos" y había encuadrado el caso en la figura de abuso sexual con acceso carnal agravado, y robo.
No obstante lo anterior, un informe del Cuerpo Médico Forense concluyó que la condición mental de la víctima se convirtió en un gran riesgo para el proceso, al punto que la víctima incurrió en diversas inconsistencias en el relato, que no pudieron ser salvadas con la restante evidencia de cargo que se acumuló en el legajo.
Al respecto detalló que no estaba claro si el hecho ocurrió cuando la víctima tenía 5 o 10 años, tampoco pudo identificar en el relato al agresor ni establecer fehacientemente el domicilio en que ocurrió el hecho. También hubo contradicciones respecto a otros detalles menores de la escena, y como corolario, el fallecimiento de la madre de la víctima empeoró el cuadro ante la imposibilidad de despejar alguna de esas dudas.
El fiscal Soto concluyó en su dictamen de sobreseimiento que “las numerosas contradicciones son de tal magnitud que no pueden ser salvadas con prueba distinta e independiente, y que en su caso despejen las aludidas inconsistencias de carácter esencial, para poder mantener la acusación de modo serio con posibilidad de condena”.
En consecuencia solicitó el sobreseimiento y la inmediata liberación del detenido, postura a la que adhirió la defensa y que derivó directamente en el cierre definitivo del proceso por parte del juez Burgos.