INESPERADO
Flor Peña sorprendió al confesar cuál es la actividad que dejó de practicar con su esposo
Luego de lo que fue el casamiento de Flor Peña a fines del año pasado, algunas cuestiones cambiaron en la relación con Ramiro Ponce de León. Tanto es así, que en una nota que brindó recientemente confesó cuál fue el cambio que implementó en el vínculo con su esposo.
Es que si bien se casaron el año pasado, Flor Peña y Ramiro Ponce de León llevan más de 10 años de relación. Sin embargo, hace mucho tiempo que la pareja anunció que no tenían una relación monogámica, sino que era más liberal. Esto quiere decir que mientras mantienen su vínculo podían estar con otras personas.
En 2017, cuando al esposo de la actriz le apareció una “amante”, ella salió a aclarar que simplemente se trataba de este tipo de relación, por lo que impuso el tema en Argentina. Ahora, que el tiempo pasó y se casaron, ella confirmó que finalmente la relación volvió a ser cerrada, es decir sin injerencia de terceros.
Es por eso que en una entrevista para TN, Flor Peña contó qué fue lo que la llevó a cambiar su decisión: “Fueron cinco años de vivir separados y necesitamos eso en ese momento. Ahora estamos como en otra. Yo creo que las relaciones tienen que ver con la madurez de cada ser y los contratos se pueden replantear, no es un contrato que se sella y te quedaste”.
“Hace 11 años que estamos juntos y nuestras necesidades como pareja fueron cambiando, y ni hablar cuando llegó Felipe”, marcó sobre lo mucho que fue variando la relación, aunque siempre intentaron mantenerlo en secreto para evitar generar un escándalo.
“Yo siempre me planteo lo incómodo, y es incómodo plantearse la monogamia porque hay algo de pertenencia, de nuestros mandatos, de la estructura, de que culturalmente somos seres monogámicos aunque no lo seamos de manera natural”, indicó sobre su postura.
Ahora, Flor Peña marcó que está en una etapa en la vida en la que prefiere apegarse a Ramiro Ponce de León: “Estoy por cumplir 50 y las prioridades también se ponen en otro lado. El sexo también cobra otra dimensión distinta. Esa importancia después se pone en un lugar más relativo, y no tiene que ver solo con la edad, yo voy a ser siempre una mina muy sexual, pero con prioridades”.